«La despedimos», dijeron los congresistas de las principales fuerzas políticas de Perú que dieron cuenta y aprobaron ayer por la noche cuatro de cinco mociones para que la presidenta Dina Boluarte sea sometida a juicio político de destitución ante la severa crisis de inseguridad.
En un movimiento político inesperado, el Congreso de Perú decidió en la misma sesión, iniciada ayer pasadas las 9 de la noche, que Boluarte compareciera ante el pleno para defenderse y presentar sus argumentos durante 60 minutos. La sesión finalizó a las 10:30 p. m. (hora local) y se citó a la mandataria a las 11:30 p. m., dándole exactamente una hora para presentar su descargo. También podía acudir en su nombre su abogado. Al cierre de esta edición, se esperaba que la votación de su vacancia se diera a la madrugada de este viernes.
La línea de sucesión presidencial establece que el cargo debe ser asumido por el presidente del Congreso, actualmente José Jerí Oré, de Somos Perú, y él debe convocar a elecciones presidenciales inmediatas.
«Los peruanos viven en pánico permanente (…) y esto no es un cálculo político, sino que no tenemos una líder; tenemos frivolidad», sostuvo la congresista Norma Yarrow, del partido de derecha Renovación Popular.
«INCAPAZ»
La primera moción, la 19769, de siete bancadas, fue aprobada con 113 votos, y declara en incapacidad moral a la presidenta. 35 legisladores apoyaron este documento, entre ellos dos congresistas no agrupados. Sus motivos fueron las denuncias sobre corrupción, abandono del cargo para viajes y por haberse sometido a una cirugía estética con anestesia total sin dejar un encargado en el Gobierno. También reclaman incapacidad de gestión. En tanto, la moción 19770, aprobada con 113 votos, fue interpuesta por el aumento de la inseguridad, lo que refleja falta de liderazgo, añadieron.
«La crisis de inseguridad ciudadana continúa afectando gravemente al sector transporte en el Perú, uno de los más golpeados por la expansión del crimen organizado. Lo que antes se consideraba un problema focalizado se ha convertido en una amenaza estructural que paraliza rutas, pone en riesgo la vida de los conductores y desestabiliza la economía nacional», se detalla.
La tercera moción, la 19771, aprobada con 113 votos, dice que la presidenta no ha actuado frente al incremento del crimen organizado, extorsiones y sicariato. La cuarta acción en contra de la presidenta es la 19772 y fue probada con 115 votos. Esta señala que «Boluarte Zegarra ha mostrado su incapacidad total para dirigir la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado, ha abandonado injustificadamente sus funciones y ocultados la situación irregular de la suspensión fáctica de sus funciones en el cargo presidencia».
El Congreso acordó anoche, con 118 votos, citar de inmediato a la presidenta para ejercer su derecho a defenderse durante 60 minutos, según las reglas. La destitución se aprobaría con un mínimo de 87 votos y luego debería publicarse en el Diario Oficial. Dada la cantidad de parlamentarios a favor, la salida de Boluarte era inminente.






