Más de un centenar de combatientes del grupo Estado Islámico (EI) tomaron por asalto el jueves con camiones bombas y armamento pesado la cárcel de Ghwayran, una prisión resguardada por las milicias kurdas en Hasake.
«Las fuerzas kurdas intentan cerrar el cerco alrededor de los combatientes yihadistas, que se han escondido en la parte norte de la prisión» de Ghwayran, declaró a AFP el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.

Rahman explicó que las milicias kurdas avanzan lentamente hacia el interior de la prisión, por miedo a las emboscadas del EI.
Algunos prisioneros del grupo yihadista ya fueron transportados en autobuses hacia otros centros de detención en las últimas horas, pero el director de OSDH no precisó cuántos siguen dentro de la cárcel.
Según la organización, varios menores recluidos fueron transportados el lunes.
Rahman advirtió que si no se concluye un acuerdo entre las partes, «habrá una masacre, cientos de personas morirán».






