El presidente ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Román Macaya Hayes, informó que el aumento de hospitalizaciones ha llegado a tal punto que la semana pasada se registró un nuevo ingreso por la COVID-19 cada 12 minutos.
Macaya detalló que, entre el 25 de abril y el 1.º de mayo, hubo 852 nuevas hospitalizaciones de personas con el virus.
Asimismo, explicó que los ingresos diarios de pacientes superan la cantidad de camas disponibles tanto en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) como en las otras áreas con pacientes contagiados en estado moderado o leve. «Los esfuerzos para aumentar camas COVID-19 y para asignar una a los pacientes acorde con su condición de severidad, es insuficiente», señaló Hayes.
Solo en abril ingresaron 2, 429 personas, con estancias promedio de 13 días en cuidados intensivos y 10 días las otras unidades.
Este es un nuevo desafío para la red hospitalaria ya saturada, sin camas y sin los servicios de calidad para el tratamiento de los pacientes ante un alza de contagios, que ya llegó a los 260,535 casos confirmados y 3,326 decesos hasta el 5 de mayo.
Un traslado cada 24 minutos en abril
La Caja también se enfrenta al traslado limitado de pacientes de un centro médico a otro. En abril los traslados tuvieron una tendencia al alza, la cual agravó el proceso por la falta de camas apropiadas para la condición de cada paciente. En este mes, la Caja realizó 61 traslados diarios, es decir, uno cada 24 minutos.
Son dos los mecanismos implementados por la institución, un programa de supervisión de ambulancia que valora si el paciente necesita atención en un hospital, ya sea para que sea hospitalizados o no. Y el otro, es a través de la coordinación del Centro de Traslados COV-19 ubicado en el Centro Especializado de Atención de Pacientes con COVID-19 (Ceaco).
Hasta el miércoles, una de cada cinco camas en la Caja estaba ocupada con un paciente con coronavirus.
El martes reportaron 52 pacientes que se mantenían en el centro médico de origen a la espera de una cama apropiada para condición de gravedad, el número aumentó a 65 para el miércoles: Siete críticos, 36 severos, 12 moderados, nueve leves y uno en especialidades.
«Es doloroso tener pacientes a la espera de traslado por falta de una cama designada para la COVID-19. Y más doloroso no poder darle la atención debida a los pacientes que necesitan un cuidado más especializado», dijo el gerente médico de la CCSS, Mario Ruiz Cubillo.






