El guía turístico de Cusco, Perú, Rhudy Benavides, conocido como «el embajador de los Andes», fue asesinado en un crimen de extrema violencia cometido por Gabriel Alexis Luis Cóndori y Óscar Franco Tinco, ambos de 21 años. Según la reconstrucción fiscal, en un caso calificado como «repugnante y macabro», los acusados invitaron a la víctima a ingerir alcohol en una vivienda del sector Manantiales del Inca.
De acuerdo con la investigación, cuando Benavides se quedó dormido por los efectos del alcohol, los sospechosos lo atacaron utilizando un tenedor, una navaja y un martillo. Posteriormente, vendieron su teléfono móvil para obtener dinero con el que compraron más alcohol y drogas.
Ambos desmembraron el cuerpo con objetos punzocortantes. Parte de los restos fue entregada a siete perros que se encontraban en la vivienda. Los huesos largos fueron fragmentados y guardados en bolsas, mientras que otros restos fueron colocados en recipientes y ollas.
La Policía indicó que esa fue la escena encontrada en el domicilio tras una denuncia anónima. «Se trata de homicidio calificado en la modalidad de asesinato. El cuerpo estaba descuartizado y en distintos recipientes. Terrible, horroroso, macabro», señaló un agente. Las autoridades presumen que los restos hallados en ollas habrían sido preparados para consumo porque estaban cocinados junto a verduras.
Cóndori confesó los hechos con gran frialdad, mientras que el otro implicado presenta antecedentes por violación de menores.
Ambos permanecerán en prisión preventiva por nueve meses, según la orden del fiscal. Al momento del crimen se encontraban bajo los efectos de drogas y alcohol.
Benavides fue sepultado este lunes en medio de una multitud.






