A menos de un día de que expire el alto al fuego, Irán dijo que aún tiene que decidir si participa en una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos, cuya delegación ya salió hacia Pakistán.
El objetivo de las negociaciones es poner fin a la guerra en Oriente Medio, comenzada el 28 de febrero por ataques israeloestadounidenses contra Irán, que deja miles de muertos, principalmente en Irán y el Líbano, y estremeció la economía mundial.
El cese el fuego inició el 8 de abril y expira este mañana. «No tenemos ningún plan para la próxima ronda de negociaciones y no se ha tomado ninguna decisión al respecto», declaró el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, que puso en duda la «seriedad» de Washington en el proceso diplomático.
Donald Trump advirtió que si el alto el fuego termina sin un acuerdo de paz «entonces empezarán a explotar muchas bombas», y dijo que era «altamente improbable» una prórroga a la tregua de dos semanas.
Además dijo que no levantará el bloqueo de Estados Unidos a los puertos de Irán hasta que no haya un acuerdo. Trump acusa a Teherán de violar la tregua atacando buques en el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
«EL BLOQUEO, que no levantaremos hasta que haya un ‘ACUERDO’, está destruyendo completamente Irán. Están perdiendo $500 millones al día», afirmó en su red Truth Social.
Trump dijo a la cadena PBS News que «se supone que [los iraníes] deben estar allí. Nosotros acordamos estar allí».

«No hay luz al final del túnel»
Saghar, una iraní de 39 años que no quiso dar su apellido, apuntó que a la gente de su país le quedan pocas esperanzas, pues se ve afectada tanto por el impacto de la guerra como por la represión gubernamental.
«No hay luz al final del túnel. La economía está fatal. Están deteniendo a gente por nada», afirmó.
Ante una eventual confirmación de las conversaciones, en Islamabad se reforzó la seguridad desde el domingo, con cierre de carreteras y barricadas, constataron periodistas de la AFP.
La delegación estadounidense estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, que ya estuvo en el primer ciclo de diálogo del 11 de abril.
Esa reunión, con un nivel de representantes de alto rango sin precedentes desde la instauración de la República Islámica en 1979, terminó sin avances.
Trump —que enfrenta este año elecciones de mitad de mandato— está bajo presión para encontrar una salida desde que Teherán tomó medidas para bloquear el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el bloqueo naval de Estados Unidos destinado a mermar los ingresos petroleros de Irán y la incautación de un carguero de bandera iraní han provocado nuevas amenazas desde Teherán.
La Marina estadounidense incautó el domingo el carguero Touska, e Irán prometió «responder» contra lo que llamó un «acto de piratería armada».
Según la agencia Tasnim, Irán lanzó drones hacia los buques militares estadounidenses que «atacaron» al carguero.






