Los tres, miembros de una misma familia, abrieron en 2023 en la ciudad de Havlickuv Brod, en el centro del país, una consulta totalmente equipada pero sin tener licencia ni experiencia.
Un hombre de 22 años que se hacía pasar por dentista extraía dientes, realizaba tratamientos de conducto y anestesias aplicando lo que había visto en internet.
Una mujer de 50 años trabajaba como enfermera, mientras que un hombre de 44 años producía las prótesis para los pacientes, indicó la policía en un comunicado.
La AFP preguntó a la policía si alguno de los pacientes se quejó, pero la portavoz del cuerpo, Michaela Lebrova, declinó hacer comentarios.
La clínica ilegal trató a decenas de pacientes y recaudó cuatro millones de coronas checas (185.500 dólares), según la policía.
Las tres personas fueron detenidas a principios de este mes acusadas de negocio ilegal, lavado de dinero, intento de agresión, tráfico de drogas y robo pero fueron puestos en libertad provisional tras declararse culpables.
Ahora se enfrentan a penas de hasta ocho años de prisión.






