«No lo sé tal vez algún día ese llamado suene», respondió Trump, de 47 años, durante un foro económico en Doha, cuando una moderadora le preguntó si consideraría presentarse como candidato presidencial tras la salida de su padre.
Pero por ahora, dijo, su objetivo es aplicar en el mundo de los negocios la voluntad de la administración Trump de combatir «la ideología ‘woke’ que se apoderó de todo».
«No se trata solo del gobierno, también es una cuestión del sector empresarial», afirmó.
El segundo mandato de la administración Trump representa «la mayor oportunidad para reiniciar Estados Unidos, reiniciar las relaciones en el mundo, crear prosperidad y crecimiento para todos. Y estoy completamente comprometido con eso», agregó al cierre de una sesión en la que insistió en que, ante todo, es un empresario.
Hombre de negocios antes de que su padre llegara a la presidencia, aseguró que seguirá siéndolo «después», como vicepresidente ejecutivo de la «Trump Organization», la empresa familiar activa en bienes raíces, turismo, hotelería y campos de golf.






