Desde finales de 2023, los rebeldes hutíes de Yemen han atacado a decenas de navíos que consideran vinculados con Israel, y a barcos estadounidenses, asegurando actuar en solidaridad con los palestinos de la Franja de Gaza, presa de una guerra entre el ejército israelí y el movimiento islamista Hamás.
Aunque los hutíes no se hayan atribuido de momento ese ataque, éste es muy similar al efectuado un día antes contra otro barco, el «Magic Seas», cuya autoría sí reivindicaron los insurgentes.
«Fuimos informados ayer [lunes] por la noche de que el ‘Eternity’ fue atacado de nuevo… causando la muerte de dos marinos», declaró un representante de Liberia en la reunión de la OMI, en Londres.
El «MV Eternity C» sufrió «importantes daños y perdió toda su capacidad de propulsión. Sigue rodeado por pequeñas embarcaciones y es objeto de un ataque permanente», declaró por su parte la agencia de seguridad marítima británica, UKMTO, en un comunicado.
En cuanto a las 22 personas que iban a bordo del «Magic Seas», atacado el domingo y que, según los hutíes naufragó, fueron rescatadas el lunes.
Los rebeldes yemenitas atacaron el «Magic Seas» pese al acuerdo de alto al fuego cerrado en mayo con Estados Unidos, que puso fin a semanas de intensos bombardeos estadounidenses contra los hutíes.
En respuesta a los ataques de los hutíes, Israel bombardeó varios sitios de los rebeldes en Yemen, incluido el puerto de Hodeida y sus inmediaciones, el domingo y el lunes antes del amanecer.
El lunes, los rebeldes afirmaron que dispararon misiles hacia Israel, cuyo ejército indicó que había detectado dos proyectiles.
A causa de estos ataques, muchas navieras decidieron evitar esa zona, por la que transita el 12% del comercio mundial, según la Cámara Naviera Internacional (ICS, por sus siglas en inglés).






