«No toleraremos que haya contaminación de narcotraficantes y crimen organizado» en las elecciones de segundo grado dentro del país vecino, aseguró ayer el encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, John Barrett, en una publicación en la cuenta oficial de X de la sede consular.
Además, afirmó que «las elecciones de segundo grado son procesos guatemaltecos que tienen sus normas y reglas, y vamos a respetar estos procesos». Las declaraciones se hicieron luego que el presidente guatemalteco comunicara en conferencia de prensa sobre la «intención de aparentar que la Embajada de Estados Unidos está pidiendo el voto a favor de candidatos que no son íntegros», específicamente al actual magistrado de la CC Roberto Molina Barreto y a la vigente fiscal general, Consuelo Porras, ambos salpicados por casos de corrupción.
El presidente Arévalo señaló que ambos personajes de la política nacional no cuentan con integridad. «Esta situación es altamente irregular y preocupante, acciones como esta pueden afectar el excelente estado de las relaciones entre nuestro gobierno y el de los Estados Unidos, y por ello ya iniciamos las consultas con el Departamento de Estado (de EE. UU.) para aclarar esta situación».
Las aseveraciones llegan en un momento decisivo, pues este martes la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Guatemala eligió a su magistrado propietario y suplente ante la CC, mientras que en el Congreso se tenía previsto su selección.
En tanto, la fiscal general Porras fracasó este martes en su intento por integrar la máxima corte del país, un cargo que le habría otorgado inmunidad frente a las acusaciones de corrupción por las cuales fue sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea.
Porras buscaba ser elegida por la CSJ.






