El cuerpo de agua discurre a través del estado mexicano de Baja California (noroeste) y desemboca en el océano Pacífico en las costas del sur de California, en Estados Unidos. Autoridades de ese país afirman que, durante décadas, aguas residuales sin tratar provenientes de México contaminan su caudal.

«Olí lo que muchos residentes de la comunidad han experimentado (…) vi la degradación del valle del río Tijuana. Escuché acerca de las playas que fueron cerradas», dijo Lee Zeldin, director de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, al recordar una reciente visita a la región durante la firma del acuerdo.

Las acciones a las que se comprometieron ambos países buscan «resolver de una vez por todas el problema de las aguas residuales del río Tijuana», afirmó Alicia Bárcena, secretaria mexicana de Medio Ambiente antes de signar el documento en Ciudad de México.

El «memorándum de entendimiento» llega una semana antes de que entren en vigor el 1 de agosto los aranceles de 30% a todas las exportaciones mexicanas anunciados por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Durante su habitual rueda de prensa matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al pacto como «un buen ejemplo de cómo sentándonos con los equipos técnicos se puede resolver un problema».

Bajo el documento firmado, el gobierno mexicano se comprometió a asegurar fondos equivalentes a 13,3 millones de dólares para iniciar este año la construcción de una obra para desviar un efluente de agua tratada.

Además, acelerará la rehabilitación de colectores, interceptores y plantas de tratamiento de aguas residuales, obras previamente acordadas.

Por su parte, Estados Unidos financiará los trabajos para completar la rehabilitación de una planta de bombeo y tuberías de recolección del río Tijuana, según el acuerdo firmado, difundido por la agencia ambiental de ese país.

Lee tambiénHalladas las cajas negras del avión estrellado en Rusia