El ejército israelí reconoció el viernes una serie de  «errores» en el bombardeo que mató a siete cooperantes el lunes en la Franja de Gaza y alegó que creyó ver a «un hombre armado de Hamás» en el convoy.

Estos trabajadores humanitarios –seis extranjeros y uno palestino– murieron en tres bombardeos israelíes lanzados sobre su convoy en un intervalo de cuatro minutos.

El equipo a cargo de los drones que bombardearon los vehículos cometió «un error de apreciación operacional de la situación», después de haber visto a un supuesto  «hombre armado de Hamás» disparar desde el techo de uno de los camiones del convoy de la oenegé estadounidense World Central Kitchen (WCK), según una investigación interna del ejército.

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En una rueda de prensa en la sede del ejército en Tel Aviv, altos mandos militares presentaron a los periodistas secuencias de video de dron que mostraban al  «agente de Hamás» en el convoy de WCK, que circulaba por el centro de Gaza hacia las 22H00 locales del lunes.

En la parte superior de los vehículos había grandes logos de WCK, pero la cámara del dron no los pudo ver en la oscuridad, declaró el general retirado Yoav Har-Even, que dirige la investigación. 

Quienes aprobaron los tres bombardeos al convoy  «estaban convencidos de que apuntaban a agentes armados de Hamás, y no a empleados de WCK», indica en un comunicado el ejército.

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Dos oficiales implicados en el incidente, un coronel en la reserva y un comandante en activo, serán cesados de sus funciones, según el informe del general Har-Even.

La oenegé, fundada por el chef español José Andrés, reclamó una comisión de investigación independiente. El ejército israelí  «no puede investigar de forma creíble sobre su propio fallo», advirtió.

La muerte de los cooperantes causó una ola de indignación. En una tensa conversación telefónica, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó el jueves al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a ordenar un  «alto el fuego inmediato».

Los cooperantes murieron tras supervisar el descargo de un buque con 300 toneladas de ayuda alimentaria, que llegó de Chipre, hacia un depósito situado en tierra, en la Franja de Gaza.