Las campanas anunciaron ayer el comienzo petrino del papa León XIV (Robert Francis Prevost), al oficiar la solemne misa de entronización en Ciudad del Vaticano, en la plaza San Pedro, Roma, Italia.
El pontífice fue revestido con los ornamentos correspondientes en presencia de miles de personas, incluyendo jefes de Estado, los reyes de España y otras representaciones internacionales, y se convierte en el papa 267.º de la historia de la Iglesia católica.
Diez días después de su elección, el primer papa peruano-estadounidense destacó durante su mensaje como autoridad de la Iglesia los valores de la paz y la unidad, al mismo tiempo que denunció una economía en el mundo que explota la naturaleza y margina a los pobres.
«En nuestro tiempo vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres», dijo el jerarca católico.
Confirmó la orientación social que pretende dar a su apostolado tras elegir su nombre en honor de León XIII (1878- 1903), padre de la doctrina social de la Iglesia, que denunció la explotación de la clase obrera a finales del siglo XIX.
El nuevo obispo de Roma, de 69 años, que vivió más de dos décadas en Perú como misionero y obispo en Chiclayo, antes de la misa recorrió la plaza de San Pedro a bordo del papamóvil para saludar a la multitud.
Además, se reunió con la presidenta de Perú, Dina Boluarte, con quien hablaron del bienestar de los peruanos, confirmaron fuentes del Vaticano. Durante la ceremonia, que tuvo una riqueza en ritos y símbolos, el papa León XIV recibió los emblemas papales, entre estos, el palio, una prenda que pende de los hombros y luce sobre la casulla, y el anillo del Pescador, que se forja de manera especial para cada pontífice y se debe destruir luego de su muerte.
La elección de León XIV, nacido en Chicago, generó entusiasmo en Estados Unidos, que envió a la ceremonia al vicepresidente James David Vance, convertido al catolicismo en 2019; y al secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano y también católico. El vicemandatario intercambió un breve saludo con el papa.
«Estados Unidos está muy orgulloso de él […] y nuestras oraciones lo acompañan en el inicio de su importantísima misión», afirmó Vance.
Las guerras también fueron abordadas durante la primera intervención oficial, en la que el papa hizo un llamado a «construir un mundo nuevo donde reine la paz», un mensaje con especial resonancia en presencia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien recibió en audiencia privada tras la ceremonia, y del presidente israelí, Isaac Herzog.
En tanto, El Salvador fortalece sus lazos con el Vaticano en favor de la paz y el diálogo. El vicepresidente de la república, Félix Ulloa, participó en la santa misa inaugural y lo saludó personalmente.






