«El Sáhara es marroquí por historia, por derecho y por la libre expresión de sus poblaciones. Ya es hora de que las demás partes lo reconozcan y construyan juntos un futuro de paz, estabilidad y cooperación para nuestra región y nuestro continente», subrayó Hilale en el seminario, que tuvo lugar del 21 al 23 de mayo en Dili, Timor Oriental.
El embajador denunció también las tácticas dilatorias de Argelia, que obstaculizan la resolución del diferendo regional sobre el Sáhara marroquí, así como su estrategia de desestabilización en la región del Magreb y más allá.
«A pesar de los compromisos de Marruecos y de los constantes esfuerzos de Naciones Unidas, el proceso político para resolver este diferendo regional sigue obstaculizado por las tácticas dilatorias de Argelia, que, aunque afirma no ser parte en el conflicto, desempeña sin embargo un papel central en el mismo», señaló, recordando que Argelia acoge, arma, financia y apoya diplomáticamente al grupo separatista «polisario», y persiste en su postura irrealista y desestabilizadora en la región.
Señaló que frente a este impasse mantenido por Argelia, la comunidad internacional parece haber tomado una decisión, citando la retirada del reconocimiento de la entidad títere, que no cesa, mientras que más de 116 Estados de todo el mundo han expresado su apoyo explícito a la iniciativa de autonomía marroquí. Asimismo, una treintena de países han abierto consulados generales en Laayún y Dajla, reconociendo así la soberanía de Marruecos sobre sus provincias meridionales, añadió.
Refiriéndose al examen continuado por parte del Comité de la cuestión del Sáhara marroquí, Hilale señaló que esta situación condena erróneamente la cuestión a una lectura fija a través de un prisma desconectado de los profundos cambios que esta cuestión ha experimentado y sigue experimentando.
«Como saben, nada más ingresar en Naciones Unidas, el Reino de Marruecos emprendió gestiones ante la 4ª Comisión y el C24 para liberar su Sáhara del yugo colonial. Tras casi dos décadas de amargas negociaciones, Marruecos pudo recuperar sus provincias saharauis en virtud del Acuerdo de Madrid en noviembre de 1975, del que tomó nota la Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 3458B de diciembre de 1975», recordó el embajador.
Añadió que desde entonces, y tras la creación por Argelia del grupo separatista armado «polisario», la cuestión del Sáhara marroquí se ha convertido en una cuestión de paz y seguridad, lo que justifica su tratamiento por el Consejo de Seguridad, en virtud del Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas para el arreglo pacífico de diferendos.
También señaló que el Consejo de Seguridad había descartado definitivamente la opción de un «referéndum de autodeterminación», que algunos habían planteado, subrayando que en su informe del 17 de febrero de 2000 (S/2000/131), el secretario general de las Naciones Unidas había llegado a la conclusión de que era imposible «una aplicación ordenada y consensuada del Plan de Arreglo».
Desde entonces, el Consejo de Seguridad ha centrado resueltamente su atención en la búsqueda de una solución política mutuamente aceptable, en consonancia con la realidad sobre el terreno y los imperativos de la estabilidad regional, señaló, indicando que todas las resoluciones del Consejo de Seguridad insisten en la necesidad de alcanzar una solución política, basada en el compromiso.
«Estos acontecimientos han allanado el camino para el surgimiento de la Iniciativa Marroquí de Autonomía como única base para un acuerdo duradero que cumpla con el derecho internacional», dijo el embajador, afirmando que esta Iniciativa, presentada en 2007 y calificada por el Consejo de Seguridad de seria y creíble, constituye una propuesta innovadora y audaz para resolver esta disputa. Prevé la concesión de una amplia autonomía al pueblo del Sáhara en el marco de la soberanía y la unidad territorial del Reino de Marruecos, prosiguió.
No obstante, hizo notar que «este compromiso no podría ser unilateral ni eterno. Supone una voluntad real de diálogo por parte de las otras partes, particularmente Argelia, cuyo papel ya no puede ser eludido. La clave del progreso en el proceso político reside en Argel, como constató el ex enviado personal, el difunto Peter Van Walssum, en 2008».
El embajador afirmó que ha llegado el momento de reevaluar con lucidez y valor la manera en que esta cuestión es abordada en el seno de este Comité.
DePlaneta
El Sahara es marroquí por historia, derecho y libre expresión de sus poblaciones
El embajador representante permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, Omar Hilale, afirmó, durante el seminario regional del Comité de los 24 (C24) de la ONU para el Pacífico, que el Sáhara es marroquí por la historia, el derecho y la libre expresión de sus poblaciones.






