Faltando poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, muchos estados ya están en marcha con el voto anticipado, las condiciones varían en cada territorio. A diferencia de otros países, no es la ciudadanía la que elige directamente a su próximo gobernante, sino que otorga el sufragio a los llamados compromisarios, o delegados, que conforman el Colegio Electoral.
Son 538 los delegados que integran el Colegio Electoral y el candidato que obtenga el respaldo de 270 o más, gana la elección. En este caso podría ser Donald Trump, por el Partido Republicano, o Kamala Harris, por el Partido Demócrata. Ambos con sus compañeros de fórmula.
Los compromisarios son personas designadas por los partidos políticos en cada uno de los 50 estados, más el Distrito de Columbia, la ciudad en Washington D.C., que por ley puede ejercer este derecho, aunque no sea un estado.
Todos los delegados se comprometen a apoyar al candidato de su partido y son asignados en cada estado en función de su población.
De acuerdo con el portal web del Gobierno de Estados Unidos en español, la Constitución no exige que los compromisarios voten por el candidato elegido por el voto popular de su estado; sin embargo, algunos sí lo convierten en una regla, incluso, si votan por otra persona pueden ser multados, descalificados y reemplazados por un elector sustituto, o incluso podrían ser procesados.
En 48 de estos territorios, el candidato que obtiene la victoria del voto popular se lleva los votos de todos los delegados. Esto no ocurre en Maine y Nebraska, donde se dividen sus votos electorales de acuerdo a la proporción de votos que cada candidato haya logrado.
Por lo general, los resultados de las elecciones se suelen proyectar la misma noche de los comicios en noviembre, cuando termina el conteo de los votos de los ciudadanos, aunque no sea el definitivo. El resultado oficial se obtiene hasta mediados de diciembre con los votos del Colegio Electoral.
Las personas elegibles para votar en las elecciones, federales, estatales y locales del país norteamericano deben ser ciudadanos de los Estados Unidos, y cumplir con los requisitos de residencia de su estado. Si se encuentra sin hogar, puede ser elegible, además debe tener 18 años cumplidos el día de la elección o antes y estar registrado para votar antes de la fecha límite de inscripción de votantes de su estado. Dakota del Norte no exige el registro de votantes.
¿Quiénes no pueden votar?
Según las autoridades estadounidenses, los no ciudadanos no pueden participar de los comicios. Hasta 2020, unos 25 millones de personas que vivían en Estados Unidos eran no ciudadanos, desglosados en 12 millones de residentes permanentes, con permiso legal, dos millones de residentes temporales y 11 millones de residentes en situación irregular, según el centro de investigación Pew Research Center (PRC).
Aunque un grupo de congresistas republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para prohibir a los no ciudadanos votar en elecciones federales y estatales, en la legislación esto ya es ilegal.
Los funcionarios estadounidenses buscaban exigir requisitos de identificación adicionales para todos los votantes o verificación de elegibilidad por medio de Ley de Protección de la Elegibilidad de los Votantes Estadounidenses (SAVE, por sus siglas en inglés).
Aunque trataron de incluirlo en el proyecto de ley de financiación, tuvieron que ceder y eliminar la iniciativa para evitar un cierre del Gobierno.
Tampoco pueden votar algunas personas después de haber sido condenadas por un delito grave o si están cumpliendo condena por otro tipo de delitos, o personas con discapacidad mental.
PROCESO
Colegio Electoral es un ente encargado de seleccionar a los delegados, hacer la reunión para que voten por el presidente y vicepresidente, y contar los votos de los delegados.
Las elecciones en EE. UU. se realizan el martes después del primer lunes de noviembre. Este año será el 5 de noviembre.






