Nada queda de las calles por donde transitaban para sus trabajos o de las escuelas donde asistían sus hijos. Sin embargo, para los desplazados de la guerra, aunque el 90 % de la infraestructura en la Franja de Gaza está destruida, nada se compara con el anhelo de volver a sus raíces.
El embajador de Palestina en El Salvador, Marwan Burini, piensa que, si los palestinos reciben la ayuda internacional necesaria, la ciudad se podría reconstruir en al menos 15 años.
«La infraestructura de Gaza, las casas y los edificios han sido arrasados. Hay manzanas y cuadras enteras que ya no existen, ya son un montón de escombros», relató el embajador. «Las imágenes nos recuerdan a la Segunda Guerra Mundial», enfatizó.
Como consecuencia de los bombardeos israelíes en contra del grupo terrorista Hamás, el escenario es desértico, lo que causó mayores estragos en la población civil palestina. «Es verdad que Israel quiso atacar a los milicianos de Hamás, pero los milicianos tenían sus búnkeres, sus túneles, y se escondían allí, y quien pagó el precio de este genocidio fue la población civil. Colegios, hospitales y escuelas… todo fue destruido», sostuvo.
De 14 hospitales en la Franja de Gaza solo uno está operando y tiene una capacidad para atender solo a 200 personas. Sin embargo, ninguna de estas limitaciones ha impedido que más de 300,000 palestinos desplazados por la guerra, que inició el 7 de octubre de 2023, retornen al norte de Gaza desde que comenzó la primera fase de cese el fuego e intercambio de rehenes, el 19 de enero.

La primera etapa fue extendida por 42 días. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, uno de los mediadores, recibió al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en Washington la semana pasada para discutir la segunda fase de la negociación. Habrá una tercera fase.
A criterio de Burini, son cerca de 900,000 palestinos los que fueron desplazados por las bombas del norte de Gaza. Esperan que regresen del sur en este período de bandera blanca.
«Esperamos que esa tregua culmine con un proceso de paz y el fin de la ocupación israelí, porque, si no, por mucha tregua que haya, y ha habido muchas, dentro de un mes, cinco meses, un año, surgirá otra vez otro genocidio», enfatizó el embajador. También lamentó las condiciones de salud en las que se encuentran los palestinos liberados.
«El término de presos o prisioneros palestinos… Ellos no son delincuentes, son personas que luchan por su libertad y la soberanía de su tierra», destacó. «Los detenidos israelíes salen con buena salud, sonriendo, pero los mal llamados presos palestinos salen como si fueran cadáveres», indicó. Además, ha recibido información de que los 600 camiones con alimentación, medicamentos, tiendas de campaña y ropa que debían ingresar a diario a la Franja de Gaza y que forman parte del acuerdo no han llegado a su destino.
«Los dos o tres primeros días entraron, pero después solo fueron entre 250 y 260 camiones. Eso merma la recuperación», contó.
DERECHO INTERNACIONAL
El presidente Mahmoud Abbas y los líderes palestinos exigieron, por medio de una carta, la creación del Estado Palestino con Jerusalén Este como su capital, para que la paz prevalezca definitivamente en el territorio y ya no continúe la guerra con Israel.






