El país ibérico experimentó sus meses de enero y febrero más lluviosos en casi medio siglo, con precipitaciones que dejaron varios muertos y obligaron el desalojo de un pueblo completo, informó este jueves la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
«El conjunto de enero y febrero de 2026 ha sido el más lluvioso de los últimos 47 años, lo que indica el carácter extraordinario de estas lluvias», indicó en videoconferencia con periodistas el portavoz de la Aemet, Rubén del Campo.
Desde los últimos días de diciembre hasta «mediados de febrero», «tuvimos once borrascas con gran impacto que fueron llegando una tras otra a España, una cada cuatro o cinco días en promedio, y dejaron gran cantidad de lluvia y otros impactos como nevadas, viento intenso, temporal marítimo», señaló Del Campo.
Una de las más potentes fue la borrasca Leonardo, que afectó con dureza al municipio de Grazalema, donde cayó en solo unos días más lluvia de la que suele registrarse en un año, provocando que la localidad tuviera que ser totalmente evacuada ante el riesgo de derrumbes. Dos personas murieron a causa de Leonardo.
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas, que empiezan incluso antes del verano, y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
De hecho, Del Campo dijo que detrás de la dureza de Leonardo puede verse «la huella del cambio climático», ya que un océano más caliente tiene más evaporación y una atmósfera igual más cálida retiene «mayor cantidad de vapor de agua», y, por ende, las lluvias son «más abundantes».
El cambio climático intensificó las lluvias torrenciales que causaron decenas de muertos y miles de evacuados en España, Portugal y Marruecos en enero y febrero, según informe del mes pasado de World Weather Attribution (WWA).






