Estados Unidos trabajará con la actual cúpula venezolana si toma las «decisiones adecuadas», declaró este domingo el secretario de Estado, mientras en Caracas los militares respaldaron a la presidenta encargada tras el derrocamiento del mandatario Nicolás Maduro.

Maduro amaneció el domingo en una cárcel de Nueva York tras ser capturado en la madrugada del sábado en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses y extraído del país en medio de intensos bombardeos.

Hablar de elecciones en Venezuela «es prematuro en este momento», declaró el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, que dio una ronda de entrevistas televisivas este domingo para justificar la dramática captura de Maduro e intentar explicar el incierto futuro de Venezuela.

El presidente Donald Trump aseguró que su gobierno gobernará a distancia Venezuela hasta lograr una transición «segura y juiciosa», aunque también reivindicó que uno de los objetivos esenciales es mantener el control sobre el petróleo del país, que cuenta con las mayores reservas del mundo.

«Vamos a juzgar todo por lo que hagan, y vamos a ver qué hacen», advirtió Rubio en entrevista con CBS News, en alusión al actual gobierno.

Delcy Rodríguez, que era la vicepresidenta, pasó el sábado de noche a ser presidenta interina por decisión del Tribunal Supremo venezolano.

«Si no toman las decisiones adecuadas, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión para garantizar la protección de nuestros intereses», alertó Rubio.

Foto: AFP

Estados Unidos mantiene en el Caribe una poderosa fuerza naval que lideró la incursión, y que además está encargada de impedir que buques petroleros bajo sanciones puedan sacar el crudo del país.

Hablar de elecciones es «prematuro» porque «queda mucho trabajo por delante», dijo Rubio en otra entrevista, a NBC.

La legalidad de la incursión es debatida intensamente en Estados Unidos, donde el Congreso tiene en principio la potestad de declarar la guerra.

Rubio invocó los poderes especiales de Trump para ordenar el cumplimiento de una orden de la justicia, puesto que Maduro estaba acusado formalmente de narcotráfico ante un tribunal de Nueva York.

A juicio de Estados Unidos, Maduro no era el presidente legítimo de Venezuela tras las polémicas elecciones de 2024, donde fue acusado de cometer fraude.

Se trata de «alguien que nunca respetó ninguno de los acuerdos que concluyó» y a quien «le ofrecimos, en múltiples ocasiones, la posibilidad de abandonar el poder», justificó Rubio.

«Maduro es una persona horrible, pero no respondes a una ilegalidad con otra ilegalidad», criticó el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, en entrevista con ABC.

Lee tambiénHallan sin vida a empresario mexicano tras haber sido secuestrado frente a su familia