La salida del presidente Joe Biden de la contienda electoral fue la señal de culminación en una carrera contra el tiempo que comenzó para el Partido Demócrata, que deberá formalizar la elección de un candidato a menos de cuatro meses de las elecciones generales de noviembre, dijeron expertos, quienes avisan que las próximas horas serán determinantes para el futuro de la contienda.
«Los demócratas deben actuar rápidamente para decidir cómo elegirán al nuevo candidato presidencial. Francamente, cada hora cuenta. Ahora es bastante tarde en el juego para un cambio como este», dijo a la Voz de América (VOA), Meena Bose, decana del programa de Política Pública de la Universidad Hofstra en Nueva York.
Biden anunció el domingo su decisión de apartarse de la campaña para la reelección y ofrecer su «apoyo y respaldo» a la vicepresidenta Kamala Harris como su reemplazo en la boleta electoral.
«Sin lugar a duda, el cambio en el tope de la boleta demócrata les da una oportunidad de pelear por la Casa Blanca, y además mantener la mayoría en el Senado o tomar la Cámara, y esas se estaban convirtiendo en preocupaciones reales para los demócratas en las últimas semanas», manifestó Bose.

Una candidatura de Harris únicamente sería oficial hasta que así lo decidan los delegados del partido. Bose explicó que los demócratas podrían tener una votación virtual antes de la Convención Nacional pautada para agosto en Chicago, para ratificar oficialmente a Harris como la candidata.
Sin embargo, existe también la posibilidad de tener una votación abierta. Jaime Harrison, presidente del Comité Nacional Demócrata, prometió que la elección del candidato del partido será un proceso «ordenado y transparente».
A menos de un mes de la Convención Nacional Demócrata, la politóloga Elaine Kamarck explicó a la VOA que la salida de Biden significa que los delegados no estarán obligados a votar por el presidente, quien ganó las primarias del partido hace varios meses.
Lo que provoca una convención abierta. Aunque al momento no se conoce de otro candidato demócrata que quisiera retar a Harris, de ser así, se tendría que llevar a cabo una convención disputada.
«La razón principal por la que no parece que vayamos a tener una convención disputada es que no hay tiempo. Es literalmente un mes desde ahora hasta la convención», señaló la politóloga. Kamarck detalló que, ante una convención abierta, «la ventaja» sería que es una «muy emocionante» de ver. Pues se pasará de la edad de Biden a caras «nuevas y frescas». «Creo que el entusiasmo que conduciría a esto sería grande, y creo que ayudaría a difundir el mensaje demócrata en este punto, Trump sería una noticia vieja y los demócratas serían una noticia nueva, y eso siempre ayuda», sostuvo.
«Esto no va a ser fácil para los demócratas, pero refleja claramente la creencia de las encuestas de opinión pública y varios líderes demócratas que han estado diciendo durante la semana pasada que se necesitaba un cambio», agregó Bose. Mientras tanto, el futuro es incierto, según los expertos, y las consecuencias de la decisión de Biden solo se podrán medir el 5 de noviembre, cuando ocurran las elecciones.






