La tregua entre Irán y Estados Unidos está al borde del colapso después de que Teherán e Israel amenazaran con reanudar las hostilidades. Pakistán, mediador en el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, llamó ayer a las partes a la «moderación» después de que Israel bombardeara masivamente Líbano y de que Irán atacara de nuevo varios países del Golfo.
«Se han registrado violaciones del alto el fuego en algunos puntos de la zona de conflicto, lo que socava el espíritu del proceso de paz», afirmó en X el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, cuyo país acogerá negociaciones entre Irán y Estados Unidos el viernes.
Según la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump enviará a Islamabad a su equipo de negociadores encabezado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, su yerno.

Una de las primeras consecuencias del anuncio de la tregua se vio en el estrecho de Ormuz, una estratégica vía marítima que Irán mantenía cerrada desde el inicio de la guerra y que reabrió este miércoles.
Israel y Estados Unidos dejaron de bombardear Irán tras 39 días de conflicto, pero la situación regional dista mucho de ser tranquila, sobre todo en la república islámica y en Líbano.
Las fuerzas armadas israelíes aseguraron acatar el alto el fuego, pero el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió: «Seguimos con el dedo en el gatillo. Este no es el final de la campaña, sino un paso más en el camino hacia el logro de todos nuestros objetivos”.
En Líbano, arrastrado a la guerra por ataques del movimiento proiraní Hezbolá contra territorio israelí, los bombardeos continuaron.
El primer ministro paquistaní había declarado que el alto el fuego se aplicaría «en todas partes», incluido Líbano, pero Trump dijo que ese país quedó fuera del acuerdo «a causa de Hezbolá».
El ejército israelí afirmó haber lanzado su «mayor ataque coordinado» contra Hezbolá desde el comienzo de marzo. Provocó 112 muertos y 837 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.

«Vi un bombardeo, era muy fuerte, murieron niños, otros se quedaron sin brazos», declaró a la AFP Yaser Abdalah, que trabaja en una tienda de electrodomésticos cerca de una de las zonas atacadas de Beirut.
Otro elemento que podría fragilizar el alto el fuego podría venir de la propuesta de 10 puntos presentada por Irán a Washington.
El proyecto publicado por Irán menciona «el mantenimiento del control iraní en el estrecho de Ormuz, la aceptación del enriquecimiento [de uranio], el levantamiento de todas las sanciones», entre otras cuestiones.

Donald Trump se declaró dispuesto a «discutir» sobre «el levantamiento (…) de las sanciones» pero aseguró que no habrá «ningún enriquecimiento de uranio», un procedimiento con el que, según países occidentales, Irán busca dotarse de la bomba nuclear. La república islámica lo niega.
«Mis amigos más cercanos y yo estamos un poco confundidos ¿De qué ha servido todo esto? Han atacado instalaciones nucleares y de misiles para ganar algo de tiempo, pero, en realidad, nada ha cambiado para el pueblo de Irán», afirma desde la capital un corredor de bolsa de 30 años, contactado por AFP.
Por su parte, Simin, una profesora de inglés de 48 años, residente en Teherán, dijo a la AFP que «todavía [tiene] dolores por culpa del miedo».






