Los ataques israelíes en Irán han causado más de 400 muertos, en su mayoría civiles, desde el inicio de la guerra el 13 de junio, según el nuevo balance difundido ayer por el Ministerio de Salud iraní.
«Los ataques israelíes han causado la muerte de más de 400 iraníes y 3,056 han resultado heridos por misiles y drones hasta el sábado [ayer]», escribió en X el portavoz del Ministerio de Salud, Hossein Kermanpour
Debido al conflicto, la ONU advirtió ayer que la guerra entre Irán e Israel no debe dar lugar a una nueva crisis de refugiados en Oriente Medio, por lo que pidió una desescalada urgente del conflicto.

Israel justifica su amplia campaña de ataques aéreos contra Irán con el fin de evitar que su archiene fabricara la bomba atómica, un objetivo que Teherán niega.
Los bombardeos israelíes golpearon cientos de instalaciones militares y nucleares en la república iraní, y se cobraron la vida de varios responsables de alto rango de las fuerzas de seguridad y científicos implicados en el programa nuclear.
Irán respondió con lanzamientos de misiles y drones hacia Israel. La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) indicó que la intensidad de los ataques ya ha desencadenado movimientos de población en ambos países.
Se reportaron movimientos de personas en Teherán y en otras partes del país, y grupos de personas cruzaron la frontera hacia países vecinos, detalló.
En Israel, los bombardeos han provocado desplazamientos internos y en algunos casos al extranjero. Los ataques iraníes de represalia han provocado al menos 25 muertos en Israel, según las autoridades de este país.
«Esta región ya ha soportado más que de sobra guerras, pérdidas y desplazamientos. No podemos permitir que arraigue otra crisis de refugiados», declaró Filippo Grandi, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
«Es tiempo de calmar la situación. Una vez que la gente se ve obligada a huir, no hay retorno rápido, y con demasiada frecuencia las consecuencias duran generaciones», añadió.
Irán es el país del mundo que más refugiados acoge, cerca de 3.5 millones, la mayoría procedentes de Afganistán. Si el conflicto persiste, estos refugiados se enfrentarán también a dificultades aún mayores, agregó Acnur.






