Los Guardianes de la Revolución de Irán reiteraron este miércoles que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a sus «enemigos» en un momento en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que considera un alto el fuego si se reabre esta vía marítima.
«La situación en el estrecho de Ormuz también se encuentra totalmente bajo el control de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución», declaró este ejército ideológico en un comunicado difundido por la televisión estatal. «No se abrirá a los enemigos», agregó.
Mientras tanto, Estados Unidos solo considerará un alto el fuego con Irán si se reabre el estrecho de Ormuz, según declaraciones del presidente Donald Trump.
La Casa Blanca anunció que Trump dará «una importante actualización sobre Irán» en un discurso a la nación a las 21H00 del miércoles (01H00 GMT del jueves).
El magnate, que el lunes había prometido «aniquilar» la estratégica isla iraní de Jark y pozos petroleros si no se llegaba a un acuerdo «rápidamente» sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, aseguró esta vez que no llegar a un arreglo era «irrelevante».
La noticia hizo que los mercados asiáticos se dispararan este miércoles: el índice japonés Nikkei subió más de 4 %, mientras que el Kospi surcoreano se disparó más 6 %. Las bolsas europeas también registraban ganancias a media jornada, con subidas de más del 2 % en París, Londres y Fráncfort.
También los precios del petróleo se relajaron un poco ante las esperanzas de esta nueva distensión en Oriente Medio.
A las 11H45 GMT, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en junio volvía a colocarse por encima del umbral de los 100 dólares, en 101,98 USD, con una caída del 1,91 %.
Su equivalente estadounidense, el WTI, bajaba 2,30 % hasta los 99,05 dólares.
Reino Unido anunció que organizará esta semana una reunión de unos treinta países dispuestos a movilizarse para restaurar y garantizar la seguridad del transporte marítimo en Ormuz.






