El ejército israelí retiró el domingo a sus tropas del sur de Gaza, al cumplirse seis meses de una devastadora guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás y cuando deben reanudarse las negociaciones para una tregua.
Sin embargo, el cuerpo armado indicó que una «fuerza significativa» seguirá operando en el asediado territorio, donde Israel está «a un paso de la victoria», según el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
El mandatario también insistió en que no habrá un alto el fuego hasta que Hamás libere a todos los rehenes, en un momento en que deben reanudarse las negociaciones en El Cairo con vistas a una tregua.
«Israel está listo para un acuerdo, Israel no está listo para rendirse», declaró a su gabinete durante un discurso para marcar los seis meses de guerra, que dejaron al estrecho territorio en ruinas y la mayoría de sus 2.4 millones de habitantes al borde de la hambruna, según la ONU.
«Hoy [ayer], domingo 7 de abril, la 98.ª división de comandos de las IDF [fuerzas de defensa de Israel] concluyó su misión en Jan Yunis», declaró el ejército israelí, tras meses de combates que destruyeron entre otros a Jan Yunis, la ciudad natal del líder de Hamás, Yahya Sinwar.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, John Kirby, declaró a la cadena ABC que más que un movimiento para una nueva operación, la decisión israelí buscaba probablemente que sus tropas pudieran «reposar y reacondicionar».
Israel también bombardeó al amanecer del domingo el este del Líbano, donde Hezbolá tiene una fuerte presencia, informó una fuente cercana a este movimiento proiraní, mientras que la Defensa Civil no reportó víctimas.
«Los ataques israelíes tuvieron como objetivo dos zonas del valle de Becá, Janta y Sifri», declaró la fuente cercana a Hezbolá a AFP en la región oriental de Baalbek.
Janta es una zona montañosa árida cerca de la frontera con Siria donde se ubican bases de Hezbolá, mientras que Sifri está en el centro del valle de Becá.
Desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás el 7 de octubre ha habido ataques diarios entre el ejército israelí y Hezbolá, que dice apoyar al movimiento islamista palestino en su guerra en Gaza.






