Desde hace unos años, la industria del tabaco a nivel mundial busca cómo abandonar el cigarrillo tradicional y ofrecer productos de riesgo reducido. Así es como han surgido nuevas alternativas, como el cigarrillo electrónico, el vapeo y los sobres de nicotina.
La «Cumbre de la Nicotina: Ciencia, Regulación y Salud Pública» se realizó recientemente en Washington DC para analizar estudios científicos, hallazgos y las nuevas tendencias. El Dr. Bret Koplow, director del Centro de Productos de Tabaco de la Agencia Federal de Administración y Alimentos (FDA), disertó sobre la necesidad de construir un marco regulatorio que reconozca que no todos los productos de tabaco tienen el mismo nivel de daño, destacando a aquellos no combustibles (como lo es el tabaco tradicional) como alternativas menos perjudiciales para fumadores adultos.
Del mismo modo, también destacó que el objetivo de la FDA es evitar el inicio en el consumo de jóvenes, mientras se facilita una transición para que los fumadores actuales tengan productos de riesgo reducido.
En otras palabras: evitar que los jóvenes empiecen a fumar y que los adultos fumadores tengan alternativas para dejar de hacerlo.
Uno de los puntos importantes en el discurso del Dr. Koplow fue cuando reconoció el borrador sobre la guía de aplicaciones para cigarrillos electrónicos con sabores, buscando equilibrar el acceso para adultos, con la protección de los jóvenes.

Esto marca un hito en la industria, porque la FDA tradicionalmente se ha opuesto a incorporar sabores a productos relacionados con el tabaco. Por ejemplo, en la capital estadounidense es imposible encontrar cigarrillos mentolados, porque los sabores están prohibidos.
La empresa Glas, con sede en Los Ángeles, recibió autorización para comercializar dispositivos electrónicos con sabores de mango, arándano y dos variedades de mentol.
Estos dispositivos solo funcionan si se vinculan a través de una aplicación en el teléfono celular. La aplicación activa el cigarrillo electrónico después de escanear una identificación oficial (pasaporte o licencia) y pasar un proceso de verificación de edad.
Como funciona a través de Bluetooth, el dispositivo solo funciona si está cerca del teléfono vinculado. De forma aleatoria, la aplicación solicita verifica biométricas (como reconocimiento facial) para garantizar que quien está usando el dispositivo es el adulto registrado y no un niño que haya tomado el teléfono.

«Esta innovación en el diseño de productos fue fundamental para ofrecer a los fumadores una alternativa satisfactoria a los cigarrillos», consideró Koplow.
La FDA también anunció el programa piloto de Nicotine Pouch (bolsas de nicotina), las cuales son consideradas de menor riesgo, debido a que no hay combustión. Este producto se considera como una alternativa a los adultos fumadores para que dejen el cigarrillo tradicional.
Koplow recordó que una de las misiones de la FDA es prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes. De hecho, las estadísticas en Estados Unidos muestran una disminución constante de los menores de edad que consumen cigarrillos. No obstante, se reporta que aproximadamente dos millones de jóvenes consumen tabaco.
La campaña The Real Cost, de la FDA, impidió que 450,000 niños comenzaran a usar cigarrillos electrónicos.
La «Cumbre de la Nicotina» reunió a una variedad de expertos, desde científicos, investigadores, profesores universitarios, funcionarios de salud pública, miembros de la industria del tabaco y reguladores de gobierno.
En el evento se realizaron varios paneles de discusión entre los expositores, que recibieron, además, preguntas del público. Anteriormente, durante nueve años, este evento se conocía como E-Cigarrete Summit.






