Irán e Israel dieron señales el sábado de alejarse de una escalada tras un ataque de presuntas represalias israelíes, al cabo de una semana de tensiones derivadas de la guerra entre el Estado hebreo y Hamás en Gaza, que no da tregua.
Israel, confrontado al mismo tiempo a un repunte de las tensiones con Irán, su enemigo jurado, y a Hamás, aliado de la República Islámica, se congratuló por el nuevo paquete de ayuda de varios miles de millones de dólares votado en su favor por la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que esa ayuda constituye una «defensa de la civilización occidental» y su canciller, Israel Katz, consideró que «demuestra los fuertes lazos y la asociación estratégica entre Israel y Estados Unidos y envía un mensaje fuerte a nuestros enemigos».
La ayuda estadounidense es «una agresión contra el pueblo palestino», denunció por su parte Nabil Abu Rudeina, portavoz de Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Palestina –la instancia que administra parcialmente Cisjordania ocupada–.
El paquete global aprobado por la Cámara Baja contiene también fuertes partidas para Ucrania, en guerra con Rusia, y para Taiwán, confrontada a una creciente presión china.

El ejército israelí siguió entre tanto bombardeando la Franja de Gaza. Uno de esos ataques mató a nueve personas de una misma familia en Rafah, en el extremo sur del territorio palestino, según la Defensa Civil.
También llevó a cabo una incursión en Cisjordania ocupada, que se saldó con la muerte de 14 personas, según la Media Luna Roja palestina.
La tensión en Medio Oriente alcanzó su ápice el 13 de abril, cuando Irán lanzó por primera vez un ataque contra Israel desde su propio territorio, con unos 350 drones y misiles interceptados en su gran mayoría con ayuda de Estados Unidos y otros países aliados.
Irán afirmó que se trataba de una represalia por el bombardeo del consulado iraní en Damasco, el 1 de abril, atribuido a Israel, que mató a siete miembros de la Guardia Revolucionaria iraní, dos de ellos con el grado de general.
«Un juguete de niños»
Israel prometió que el ataque de la República Islámica no quedaría impune.
Los medios oficiales iraníes dieron parte el viernes de explosiones cerca de una base militar en el centro del país. Según medios estadounidenses, se trataba de las represalias israelíes, aunque el ejército israelí se abstuvo de cualquier comentario sobre lo ocurrido.

Un alto cargo del Congreso estadounidense que no quiso ser citado confirmó a la AFP que Israel había atacado Irán.
Las autoridades de la República Islámica minimizaron los hechos.
«Lo ocurrido la pasada noche no fue un ataque. Fue un vuelo de dos o tres cuadrirrotores, como los juguetes con los que se divierten nuestros niños en Irán», ironizó el ministro de Relaciones Exteriores, Amir Abdollahian, en NBC News.
«Mientras no haya nuevas aventuras del régimen israelí contra intereses iraníes, no responderemos», precisó.
Las explosiones provocaron una oleada de llamamientos internacionales a la calma, en una región bajo tensión desde el 7 de octubre por la guerra de Gaza entre Israel y Hamás.






