Marruecos firmó la declaración internacional de condena ante la situación que atraviesa Venezuela luego de las elecciones presidenciales, cuyos resultados han sido cuestionados y que ratificaron un tercer mandato de Nicolás Maduro.

Con la firma de esta declaración, Marruecos se convierte en el primer país africano en apoyar esta iniciativa internacional, liderada por Estados Unidos ya poyada por una veintena de naciones del mundo.

Este respaldo reafirma el compromiso de Marruecos con los principios de democracia que va en sintonía desde el inicio de la crisis en Venezuela hace más de cinco años. Cabe recordar que Marruecos expresó su apoyo a Juan Guaidó en 2020, convirtiéndose en el primer país africano en recibir al enviado especial del mismo en 2019.

En la declaración conjunta, Marruecos, la Unión Europea y 20 países, firmada el pasado viernes en Santo Domingo de Guzmán, llaman a la «sensatez» y la «cordura» en Venezuela, instando los actores sociales y políticos a «máxima mesura» en sus actuaciones públicas.

Los firmantes invitan a que se respeten los principios democráticos, así como los derechos humanos y las libertades de todos los venezolanos, principalmente el derecho a manifestarse pacíficamente y a ejercer la libertad de expresión: «Vemos con preocupación que esta no es la realidad actual en Venezuela. Las denuncias de detenciones arbitrarias de venezolanos sin el debido proceso son alarmantes, por lo que requerimos su inmediata liberación», según la declaración conjunta.

Asimismo, han hecho un llamado urgente para que las autoridades venezolanas pongan fin a la violencia y liberen a todos aquellos que han sido detenidos, incluidos representantes de la oposición.

Del mismo modo, solicitan que se permita el «urgente regreso a Venezuela de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos», para «garantizar las condiciones adecuadas para que pueda desempeñar plenamente su mandato».

«Nuestras naciones han apelado al diálogo y al entendimiento para resolver graves conflictos en el pasado. Hoy, más que nunca, Venezuela debe honrar ese legado para recuperar la convivencia pacífica, la seguridad pública y la estabilidad política que, de acuerdo con informes de la Misión Internacional Independiente de determinación de hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, están siendo amenazadas por las propias autoridades de seguridad venezolanas», añaden.

«Nos comprometemos a apoyar todos los esfuerzos en ese sentido, abogando siempre por una solución genuinamente venezolana en la que prevalezcan la democracia, la justicia, la paz y la seguridad», concluyen.