El ministro de Energía de Ecuador, Antonio Goncalves, dejó el cargo en medio de una grave crisis eléctrica desatada por la peor sequía que enfrenta el país en seis décadas, informó el miércoles el gobierno.
«Agradecemos la gestión de Antonio Goncalves en este proceso» de transformación de la matriz eléctrica, indicó la presidencia en un comunicado, sin precisar la causa de la salida del ahora exfuncionario ni si fue cesado o renunció a su puesto.
El Ejecutivo agregó que por disposición del presidente Daniel Noboa, la titular de Ambiente, Inés Manzano, «asume como ministra encargada de Energía y Minas».
Manzano «liderará la transformación de una matriz caduca, que nos ha estancado en la dependencia de las lluvias en un 72 %», apuntó la presidencia.
Añadió que también «ejecutará proyectos de energías renovables, ya encaminados por este gobierno, que garanticen la sostenibilidad y soberanía energética a mediano y largo plazo».

Situación «crítica»
Goncalves, quien asumió en julio y que según medios locales renunció al puesto, anunció el miércoles temprano que el país aplicará nuevos cortes de energía de hasta diez horas al día para «evitar un colapso» del sistema nacional de electricidad.
«Nuestro país atraviesa una situación energética crítica. El nivel de la represa Mazar (sur andino) se encuentra cerca de su límite mínimo y las proyecciones indican que se deben tomar decisiones inmediatas y firmes para evitar un colapso en el sistema eléctrico nacional», dijo entonces en una cadena nacional de radio y televisión.
El gobierno había reducido la semana pasada los apagones a un máximo de seis horas diarias a nivel nacional debido a que algunas lluvias mejoraron en algo el nivel de los embalses que alimentan a las principales hidroeléctricas. Sin embargo, la situación volvió a empeorar.
Goncalves señaló que «a partir del mediodía de hoy (miércoles) se reprogramarán los cortes de energía de hasta diez horas diarias, con excepción de ciertos sectores industriales, quienes tienen un horario diferenciado que les permitirá cumplir con su cuota de ahorro tratando de minimizar el impacto».
El lunes, empresarios denunciaron racionamientos direccionados a las industrias y expresaron su temor por posibles pérdidas de plazas de trabajo e incluso escasez de productos básicos, además de las consecuencias económicas por la grave crisis eléctrica que se registra desde abril a causa de la sequía.






