El jerarca de la iglesia católica, León XIV concluyó este jueves su gira africana con una misa al aire libre en Guinea Ecuatorial, una antigua colonia española, tras un frenético periplo de 11 días que comenzó con duras críticas del presidente estadounidense Donald Trump.
Con 18 vuelos, ocho misas, discursos en varios idiomas, encuentros, ceremonias, baños de multitudes, todo bajo el calor tropical, el papa estadounidense ha cumplido una agenda intensa durante esta gira de 18,000 kilómetros por cuatro países, su primer gran viaje internacional.
De Argelia a Camerún, y luego Angola, León XIV hizo llamados por la justicia social, la paz y el respeto de la dignidad humana, al tiempo que denunció las desigualdades, la corrupción y la explotación injusta de los recursos naturales por parte de «tiranos».

En su viaje adoptó un estilo más firme, lejos de la contención exhibida desde su elección en mayo de 2025, arremetiendo contra «aquellos que en nombre del lucro, siguen apoderándose del continente africano para explotarlo y saquearlo».
El jueves por la mañana el papa celebró una misa ante 30,000 fieles en el estadio de Malabo, la antigua capital situada en la isla de Bioko, durante su último día en esta antigua colonia española de 2 millones de habitantes.





