La incertidumbre y caos por la sustitución del Título 42 por la rigurosa medida migratoria del Título 8 a partir del jueves a la medianoche propició que la Patrulla Fronteriza alcanzara récords de 11,000 aprehensiones el martes y otras 10,000 el miércoles; casi el doble que las registradas durante marzo. Las cifras superaron las proyecciones de los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés).
Solo en esos dos días, las autoridades estadounidenses detuvieron a 21,000 migrantes que intentaron cruzar al territorio estadounidense. El jefe de la Patrulla Fronteriza, Raúl Ortiz, compartió que estiman que entre 60,000 y 65,000 migrantes se encuentran en el norte de México a la espera de ingresar a Estados Unidos, un paso que será imposible para las familias si no cuentan con una cita previa para su petición de asilo o no comprueban que ya realizaron este proceso en un país de tránsito y se les fue negado.
El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, indicó el 11 de mayo, cuando culminó el Título 42, que a partir de esta fecha las personas que llegaron a la frontera sin usar un camino legal, no serían elegibles para el asilo. «Estamos listos para procesar y remover a las personas sin una base legal para permanecer en Estados Unidos», aseguró. Recordó que los intentos irregulares traerán como resultado la prohibición de acceso al asilo en cinco años y un posible proceso penal.
El canciller mexicano, Marcelo Ebrad, informó durante la conferencia matutina que el registro de grupo de migrantes ha oscilado entre los 10,000 y 5,500, en las ciudades fronterizas de Ciudad Juárez, Matamoros, Chihuahua y Tamaulipas. Todas estas personas van con la esperanza de llegar a EE. UU.
Mayorkas detalló que si las familias de migrantes no califican para el requisito de asilo, serán deportadas en 30 días. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, siglas en inglés) anunció un nuevo proceso para «las unidades familiares detenidas en la frontera suroeste que son procesadas para una deportación acelerada e indican la intención de solicitar asilo o expresan temor de persecución o tortura»
Denominado Family Expedited Removal Management es un mecanismo para la gestión de expulsión acelerada de familias, bajo el que se colocará a «ciertos jefes de familia» un monitor de tobillo con tecnología GPS que permitirá «el rastreo continuo y los hará sujetos a un toque de queda».
Guatemala: decisión de EE.UU. es unilateral
Aunque el Gobierno de Estados Unidos anunció que abrirá centros regionales de procesamiento en Guatemala y Colombia para orientar a los migrantes sobre los procesos de asilo y otras vías legales, el secretario de comunicación de la presidencia, Kevin López, declaró a la prensa que la administración de Joe Biden no les ha informado sobre esta decisión. Manifestó que la medida es «unilateral» de parte de Washington y «fue sorpresa» para su Gobierno.
«Queremos aclarar que al gobierno de Guatemala no nos han comunicado realmente la operatividad de estos centros de recepción», dijo López a periodistas, en el marco de una cumbre de la Asociación de Estados del Caribe en la ciudad colonial de Antigua.





