A sus 35 años y más de 10 estudiando biología celular y desarrollo embrionario, la salvadoreña Victoria Deneke se alzó con un prestigioso premio gracias al descubrimiento de una molécula de suma importancia en el proceso de fertilización, la cual fue bautizada como TMEM81. 

La científica estudia la concepción en todas las especies, pero «lo estudiamos principalmente en el pez cebra, ya que es un modelo parecido al ser humano», contó. 

Tras la postulación de su trabajo investigativo como líder, y acompañada por su grupo de profesionales en la materia, ella ganó el Life Science Research Award Austria 2025 en la categoría de Ciencia Básica. 

El prestigioso premio es concedido por la Sociedad Austríaca de Ciencias Biológicas Moleculares y Biotecnología (ÖGMBT) y es patrocinado por el Ministerio Federal de Economía, Energía y Turismo (Bundesministerium für Wirtschaft, Energie und Tourismus). Se trata del reconocimiento de ciencias de la vida más prestigioso que un joven investigador que trabaja en Austria puede ganar, asegura la ÖGMBT en su sitio web. Añade que con este galardón busca reconocer el trabajo de investigación científica en el campo de las ciencias de la vida y la biotecnología. 

La científica indicó que el saberse ganadora de tan prestigioso premio «fue un momento muy emotivo», ya que para ella significa mucho «porque es el reconocimiento más alto que se puede obtener aquí en Austria para un trabajo de investigación. Significa mucho ser reconocida a escala nacional y también este premio es reconocido a escala internacional». 

La investigación «Un complejo de fertilización conservado une al espermatozoide y al óvulo en los vertebrados» fue publicada en la prestigiosa revista científica «Cell» en 2024. 

«Nosotros hemos descubierto un complejo nuevo, un complejo hecho de tres moléculas que está en la superficie del espermatozoide. O sea, antes de este estudio solamente se conocían un par de moléculas que eran importantes para el proceso de fertilización, pero a raíz de este estudio ahora sabemos que no solamente es una molécula o dos, sino que son tres que forman un complejo. Lo que eso significa es que las tres moléculas se juntan y al juntarse pueden reconocer al óvulo correctamente», explicó Deneke. 

Para llegar a esta conclusión, el equipo de científicos que trabaja en Viena se valió de una herramienta de inteligencia artificial (IA) de nombre Alphafold, cuyos creadores ganaron el Premio Nobel de Química en 2024. 

«Es una herramienta para biólogos que nos permite ver la estructura o la forma de una molécula. Entonces, por medio de esta herramienta nosotros pudimos descubrir una molécula nueva que es importante para el proceso de fertilización. Esta se llama TMEM81», detalló la científica. 

La valía de este hallazgo radica en que «esta era una molécula que antes no se conocía, que era importante para el proceso de fertilización, pero no solo eso, sino que también pudimos agregar este conocimiento de cómo se forma este complejo, el cual es muy importante que se realice para que pueda reconocer al óvulo», expresó. 

Mediante una alegoría, Deneke trata de hacer más comprensible este hecho científico: «Imagínense como que si el espermatozoide tiene estas tres moléculas que forman una llave y esa llave solo puede reconocer el candado que está en el óvulo si están las tres partes juntas. O sea que si las tres partes están separadas no va a reconocer correctamente el candado». 

MENTORA DE NUEVOS CIENTÍFICOS 

Deneke alienta a todas las salvadoreñas a que «sigan su curiosidad, si tienen curiosidad por las ciencias, por toda el área de STEM, de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, que incursionen en esas materias porque la verdad que es una carrera muy bonita que tiene muchas ventajas». 

Para ella, una de esas ventajas es investigar sobre un problema, hacer experimentos «para ver cómo funciona y trabajar en un equipo para tener descubrimientos y conocimientos que nunca nadie antes podía haberlo sabido», algo que considera como «un sentimiento muy especial entender algo por primera vez en el mundo y poder compartirlo» a todo el planeta. 

La doctora en biología celular y de desarrollo embrionario asegura que otra de sus grandes satisfacciones en el mundo de las ciencias es poder servir como mentora de jóvenes estudiantes de Biología a través de su programa de pasantías internacionales. 

A futuro, la salvadoreña desea seguirse desarrollando como científica y bióloga en Austria. «Ahorita sigo haciendo descubrimientos en mi laboratorio, siempre con el propósito de entender cada vez más el proceso de fertilización», manifestó. 

Seguir expandiendo sus conocimientos en la crucial etapa del inicio de la vida es el mayor aliciente para seguir trabajando en su laboratorio en Viena. «Quiero ver qué más podemos descubrir sobre este proceso de fertilización», puntualizó.

Foto: Cortesía Victoria Deneke

«Talentos para el Futuro»
Victoria Deneke, ingeniero Química y doctora en Biología Molecular y Celular, comentó que ha desarrollado en el Vienna BioCenter un programa de pasantías para estudiantes de diversos países (entre ellos El Salvador) que están cursando estudios de educación superior en Biología. El fin de este proyecto, bautizado como «Talentos para el Futuro» es adentrarse aún más en la investigación por un lapso de tres meses en dicho instituto científico.

«Quisiera, por medio de este artículo, motivar a los estudiantes de Biología y de Ingeniería Biomédica en El Salvador a que apliquen a esta oportunidad y no solamente a esta, sino a todas las oportunidades que se les abran en estas carreras, en estos temas que, pues, son tan interesantes y que también pueden fortalecer las áreas de Ciencia y Tecnología en el país», instó la investigadora.

Quienes deseen conocer más información sobre el programa «Talentos para el Futuro» y saber los requisitos para aplicar a la pasantía internacional pueden visitar https://training.vbc.ac.at/how-to-apply/.

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