«Es capaz de hablar, pero solamente algunas frases», declaró Pellegrini a los periodistas fuera del hospital de Banska Bystrica, en el centro del país, donde Fico está siendo tratado.
«Está muy, muy cansado. La situación sigue siendo muy crítica», explicó, añadiendo que al primer ministro le esperan «horas y días muy difíciles».
Los cirujanos pasaron varias horas en el quirófano durante la noche, luchando por salvar al líder de 59 años, víctima de un tiroteo que fue condenado en todo el mundo
«Los médicos lograron estabilizar al paciente por la noche», dijo Kalinak, quien también detenta la cartera de Defensa.
«Desgraciadamente, su estado es aún muy grave pues las heridas son complejas», agregó en rueda de prensa frente al hospital Roosvelt de Banska Bystrica, en el centro del país.
El dirigente, de 59 años, se sometió el miércoles a «una operación de cinco horas», precisó la directora del establecimiento, Miriam Lapunikova, confirmando que sigue «verdaderamente muy grave» y que permanecerá en cuidados intensivos.
Robert Fico recibió varios disparos el miércoles por la tarde, al comienzo de una reunión de su gabinete en Handlova, en el centro de Eslovaquia, según su página oficial de Facebook.
El atentado causó gran conmoción en el país centro-europeo, y una oleada de condenas internacionales.
Según Kalinak, se trata de un «ataque político» al que habrá que «reaccionar en consecuencia».
La policía detuvo al sospechoso, un hombre de 71 años que los medios eslovacos identificaron como un escritor local. De momento, no se filtró ninguna información sobre su motivación.






