El constante desarrollo de su comunidad y las mejoras de la educación son causas por las que, por muchos años, ha luchado Reyna Díaz, una salvadoreña que desde hace más de 28 años ha estado al frente de la junta directiva del Distrito Escolar de Duarte en el condado de Los Ángeles, en California.
Actualmente, la connacional es vicepresidenta de la junta y entre sus funciones está supervisar las operaciones del Distrito, promulgar políticas y procedimientos para garantizar el funcionamiento seguro y sin contratiempos de todas las escuelas.
La empatía por sus semejantes es una de las características que mejor la describen, debido a que desde su llegada a la ciudad de Los Ángeles en la década de 1980, comenzó a trabajar por generar cambios en su zona de residencia, pues era una localidad donde imperaba la delincuencia y la violencia generada por pandillas.
Los esfuerzos de la compatriota junto con otros vecinos y la Policía lograron frutos y tras años de trabajo, la localidad se volvió segura y digna para todas las familias. El trabajo de Díaz por la comunidad provocó que los lugareños la propusieran para estar a cargo de la mesa directiva del Distrito Escolar, ya que todos deseaban que las escuelas de la zona estigmatizada tuvieran cambios y fueran modelos de educación.

Es así como a través del voto popular, en 1997, la salvadoreña ganó su primera elección en un cargo importante en la ciudad de Duarte y se convirtió en la primera hispana en ostentar tan notable posición. Desde esa ocasión y tras varias elecciones ha fungido como presidenta y vicepresidenta por siete periodos
«Tenemos ya 28 años de servicio, el próximo año son 29, y he enfrentado muchos éxitos, muchos logros a nivel de escuelas y retos también que sigue habiendo, especialmente en la comunidad latina», contó Díaz.
Para la connacional, lo más importante al mando durante ese tiempo es haber logrado que muchos jóvenes, que no tenían la oportunidad o esperanza de graduarse de «High School» la obtuvieron a través de los esfuerzos impulsados desde su posición, basado en los estatutos del distrito escolar.
La labor de la compatriota es reconocida entre la comunidad y también por las autoridades, una de ellas es Nadia Hillman, la superintendente del Distrito Escolar Unificado de Duarte, quien afirma que Díaz es el «alma» de la comunidad por su apoyo.
«Apoya a las escuelas y a los estudiantes para garantizar que obtengan los mejores resultados que deseamos. Nos aseguramos de que estén listos para la universidad, la carrera profesional y la vida. Ella considera su rol como un vínculo esencial entre la comunidad y las escuelas, las familias, sus hijos y las escuelas», indicó la superintendente.
Primera salvadoreña en el cargo
Díaz expresó que para ella ser la primera salvadoreña en esa posición es un reto y una satisfacción porque ayuda en la toma de decisiones que benefician a miles de estudiantes a lograr su sueño de graduarse, ir a una universidad o a un «College», a otros a aprender el idioma inglés. «Realmente es uno de los logros más hermosos que puede tener un ser humano, ayudarle a otros a mejorar profesionalmente».

De acuerdo con la compatriota, el ser salvadoreña influye mucho en el trabajo que desempeña, debido a que tuvo que emigrar de su país desde muy joven y con una educación limitada, por lo que se dio cuenta que la educación es necesaria sin importar el nivel económico de la persona.
La compatriota reconoce que el sistema educativo de El Salvador ha mejorado en comparación a cuando ella tuvo que salir, sin embargo, las necesidades persisten, es por eso que también ha organizado grupos de ayuda desde Estados Unidos a escuelas con necesidades.
«Sé que el gobierno de El Salvador ha comenzado con entrega de las computadoras en las escuelas públicas, pero nosotros hemos logrado mandar más de 300 laptops limpias para que puedan ser usadas en las casas de los niños también», manifestó.
La salvadoreña cuenta que los retos al frente del Distrito Escolar de Duarte han venido con los años, pues los desafíos de 1997 son completamente diferentes a los actuales.
La compatriota comparte que a lo largo de su trayectoria ha enfrentado diversos retos, especialmente como mujer hispana, pero ha logrado superarlos adaptándose a los cambios en educación y la tecnología. «Cuando yo entré al distrito escolar no existía la tecnología dentro de los salones de clase. Ahora todos están con laptop, cada uno tiene su laptop» dijo.
«[Al inicio de mi carrera], al ser una persona sin títulos escolares, fue un reto para mí entender el idioma que se exige como líder, en una mesa directiva a nivel de distrito escolar», recordó.
Díaz afirmó que todos los programas que impulsa están dirigidos a servir a todos los estudiantes, sin importar su creencia, de qué país vienen, sino que se enfocan en la necesidad de cada alumno.
«[En el distrito], los estudiantes son evaluados según sus necesidades y así se les integra a una educación en la cual ellos puedan realmente ser personas exitosas, aún con sus limitaciones. Porque tenemos niños en educación especial, ellos terminan su educación hasta los 23 años y se les enseña a ser independientes, cosas que a veces los padres en su casa no les pueden enseñar», indicó.
Para Díaz la participación de la familia en los procesos educativos es el pilar fundamental en el éxito o fracaso de los estudiantes, pues a pesar de haber recibido las mismas enseñanzas no todos irán al «college» o la universidad.
«La participación de los padres en las tareas es sumamente importante para el éxito de los jóvenes. No hay otra manera. El complemento se tiene que dar en la casa. Y puedes decir, muchos padres dicen: “ah, pero para eso le pagan al maestro”. Sí, exactamente, es un trabajo de un maestro el que viene a ganarse la vida, pero es una gran responsabilidad del padre. Si quieres ver un hijo, que sea una persona con triunfos o una persona bien preparada, tienes que ayudarle. No hay otra solución, no hay otra fórmula, tienes que ayudarle a prepararse», puntualizó.
Con la filosofía de Díaz concuerda la intendenta Hillman y comenta que las escuelas son tan buenas como una alianza tripartita: escuelas, estudiantes, familia. «La familia es la primera maestra y Reyna siempre ha liderado desde esa perspectiva. Nuestras familias conocen a sus hijos, quieren lo mejor para ellos y están ahí para apoyar a sus estudiantes y asegurarse de que obtengan todo lo que merecen para que estén listos para conquistar el mundo. Eso es lo más importante. La señora Díaz siempre representa a las familias. Ahí es donde empieza, lo piensa desde la perspectiva de las familias, sean quienes sean, de donde vengan, para que sean bienvenidos, incluidos y sus hijos prosperen», afirmó.






