No importa el cansancio ni el frío, los miembros de la Alianza Nacional del TPS regresaron a las vigilias afuera de la Casa Blanca en Washington D.C. exigiendo una redesignación del Estatus de Protección Temporal (TPS, siglas en inglés) ante el silencio del presidente Joe Biden y a dos meses de que la autoextensión a sus permisos de trabajo culmine.
El salvadoreño Tony Vásquez viajó el viernes pasado junto a su esposa e hijos desde Woodbridge, Virginia, para unirse a la vigilia en la capital. Para el connacional es «triste y lamentable» volver a caer en el limbo, especialmente cuando recuerda las palabras de campaña del presidente Biden con su promesa de resolver la situación de los tepesianos en los primeros 100 días, pero hasta la fecha no se ha hecho nada ni por parte del Ejecutivo ni del Congreso, aún cuando tanto apoyaron al Partido Demócrata en las elecciones, señaló.
«Creímos que la administración de Biden iba a ser diferente a la administración racista de Donald Trump porque nos canceló el TPS, pero parece ser que está de acuerdo, ya no sabemos a quién creerle», protestó al tomar el micrófono y al recordar fue uno de los que pidió el voto en 2020 «para el candidato que apoyaba el TPS».
«Siempre nos utilizan cuando se acercan las elecciones, nosotros somos vida, somos personas de carne y hueso que sentimos, estamos preocupados por esta incertidumbre. Al no tener nuestros permisos de trabajo vamos a perder nuestras licencias y nuestros empleos», argumentó y reclamó la residencia.
Vásquez tiene más de 20 años de vivir en Estados Unidos y aunque confió en el Partido Demócrata, ahora siente que todos le dan la espalda. «Vamos a seguir en la calle hasta que logremos algo, pero no nos vamos a rendir», dijo.
El salvadoreño es uno de los beneficiarios que continúa en Estados Unidos por medio de la extensión automática a los permisos de empleo (EAD, en inglés), que los beneficiarios del TPS obtuvieron por 15 meses a raíz de la pugna que continúa en la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos, ubicada en San Francisco, California. Pero este lapso de gracia acaba el 31 de diciembre, mientras los abogados representantes del caso Ramos versus Mayorkas (originalmente Nielsen) llegan a un acuerdo.
En marzo de 2018, 14 demandantes, un grupo de personas del TPS de Sudán, Nicaragua, Haití y El Salvador y sus hijos ciudadanos estadounidenses; presentaron una demanda contra el Gobierno federal para impedir que el proyecto llegara a su fin, ya que en enero de ese mismo año, el republicano Donald Trump intentó acabar con permiso migratorio.







