La analista de mercados y directora general de Estrategia de Renta Fija para Latinoamérica de Santander Inversiones y Valores, Siobhan Morden, considera que una hipotética presidencia de Donald Trump en Estados Unidos sería un terreno fértil para atraer inversiones a El Salvador. La estratega reflexiona en que el agrado que Trump ha mostrado en el pasado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele es un punto en positivo que podría llevar a Washington, incluso, a «influir en el Fondo Monetario Internacional (FMI en nombre de El Salvador». 

La analista de riesgo agrega que «eso implicaría algo así como una correlación positiva entre los precios de los bonos de El Salvador y las perspectivas de reelección del presidente Trump». 

La experta menciona un artículo del medio Bloomberg, en el que se analiza la gran importancia del «potencial apoyo bilateral directo a través de programas» de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC, en inglés) y de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID, en inglés). Ambas entidades gubernamentales han apoyado la inversión en el país. 

Además, para Morden, la «campaña de ruido» alrededor de la política de Estados Unidos, de cara a las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, no es más que retórica. Una vez llegado el momento de «políticas reales», si Trump sale victorioso, que es a lo que apuntan todas las encuestas electorales en Estados Unidos, podría ajustar ese discurso a la coyuntura de la gobernabilidad. 

«La distracción de la campana de ruido» es, en ese sentido, solo una campaña, porque «realmente no hay lógica en decir que El Salvador está enviando criminales a Estados Unidos cuando políticos republicanos coincidentemente visitan mega prisiones en El Salvadorque validan una alta tasa de encarcelamiento», considera la filial del Banco Santander.

«Ha habido una enorme mejora en la seguridad que es envidiable en toda la región y mantuvo altos índices de aprobación del presidente [Nayib] Bukele», continúa. 

Las mismas cifras del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, en inglés) reflejan esta realidad con datos concretos. Las aprehensiones de salvadoreños en la frontera de Estados Unidos han bajado en un 27 %, como lo dijo el subsecretario del Hemisferio Occidental Brian Nichols en una audiencia del Congreso esta semana. 

En su más reciente llegada a El Salvador, el congresista republicano Matt Gaetz visitó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) y mostró su asombro por el sistema penitenciario. «Las personas de Estados Unidos agradecemos el estado de excepción y que exista en Cecot para que estos delincuentes no le hagan daño al pueblo salvadoreño ni al pueblo de Estados Unidos», señaló Gaetz. 

Toda una delegación de legisladores republicanos, encabezada por Gaetz, estuvo en el país hace unos días y se reunió con el presidente Bukele. Le acompañaron Andy Biggs, Dan Bishop y Alex Mooney.

El 8 de julio, se anunció en la Cámara de Representantes la creación del Caucus El Salvador, un grupo parlamentario dentro del Congreso de Estados Unidos para acercar todavía más la relación bilateral. En este grupo, los legisladores estadounidenses tratarán temas exclusivos nacionales. 

La analista de riesgo hace hincapié en estos acercamientos. El mismo hijo del expresidente, Donald Trump Jr. estrechó la mano de Bukele en El Salvador luego de asistir a la ceremonia de inauguración del mandatario salvadoreño. «El lugar luce mucho mejor que muchas de nuestras ciudades, fue impactante para mí», opinó el empresario.