El Ministerio de Seguridad de Honduras ordenó ayer intervenir de forma inmediata la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), luego de que un operativo calificado por las autoridades como ilegal terminara con el brutal secuestro y asesinato de cinco agentes de esta división de la Policía Nacional Civil (PNC).
Además, el director, el subdirector y el jefe de operaciones de la entidad fueron suspendidos. El ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, agregó que la cúpula de la unidad antipandillas será investigada y deberá responder por qué los agentes —que fueron calcinados y desmembrados por criminales— actuaron sin seguir protocolos durante un allanamiento realizado el jueves en la aldea Corinto, municipio de Omoa, departamento de Cortés, en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala.
Ayer se confirmó que el operativo estaba relacionado con una estructura criminal dedicada al narcotráfico, dirigida por Héber Noé Argueta Zavala, vinculado al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), de México.
«Dipampco, sin seguir los protocolos institucionales de legalidad, seguridad y acompañamiento judicial correspondientes, realizó un operativo de allanamiento», señaló la cartera de Estado en un comunicado.
En videos quedó evidenciado cómo los agentes ingresaron a la vivienda en fila y fueron recibidos a balazos. Periodistas hondureños que se trasladaron al lugar señalaron que, presuntamente, la estructura criminal ya estaba alertada sobre la presencia de los uniformados.
ASESINATOS CON SAÑA
Ayer, cuatro cuerpos habían sido trasladados a una morgue en San Pedro Sula para que una funeraria se encargara de llevarlos a sus lugares de origen, donde serán sepultados.
Los restos de un quinto oficial no habían sido trasladados debido a que presentaban unos 50 impactos de bala, además de haber sido calcinados.
Uno de los directores de la funeraria recomendó a los familiares realizar los velatorios con el ataúd sellado y una fotografía de las víctimas, debido a las condiciones en que fueron encontrados los cuerpos. «Para que los recuerden de forma digna, como fueron en vida», expresó.
La Policía realizó el hallazgo de los cinco cuerpos el jueves por la tarde, a lo largo de una carretera secundaria que conduce a la comunidad de Tegucigalpita, en el mismo municipio. El ataque ocurrió alrededor de las 11 de la mañana.
Los fallecidos fueron identificados como el subcomisario Léster Josué Amador Herrera y los agentes Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Leonel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavides y Émerson Josué Canales Fúnez.
La Policía Nacional emitió una notificación azul de Interpol para localizar a los sospechosos del asesinato de los cinco oficiales. Entre las personas identificadas por las autoridades figuran Héber Noé Argueta Zavala, Cruz Antonio Sierra Argueta, Óscar Carlos Herrera Muñoz, Eli Nahúm Guerra, Jefry Josseth Guardado Herrera, René Geovany Ventura Rivera, Élder Daniel Peraza Castañeda, Angie Paola Guevara Landaverde, Héctor Gustavo Martínez Pavón, Wílmer Onán Cortés Ramos, Rafael Leonardo Rodríguez Barrera, Edwin Elixcenover Euceda Barahona y Nahún Ramírez Ulloa.
La división de Seguridad afirmó que estos sospechosos son parte de una estructura delincuencial que tiene presencia en Cortés. Están relacionados con el tráfico de drogas y armas.
En tanto, el presidente Nasry Asfura aseguró que su Gobierno no permitirá que esta matanza ni otra ocurrida también el jueves en Trujillo, departamento de Colón, queden en la impunidad. «Esto no se olvida y no quedará impune. Les expreso nuestra solidaridad. Estamos trabajando como Estado para que la justicia llegue. Vamos a encontrar a quienes hicieron esto y lograremos sus condenas», afirmó Asfura.
Dos civiles también murieron durante el tiroteo. Sobre Héber Noé Argueta Zavala, la Policía señaló que mantenía vínculos con el Mencho. Nemesio Oseguera, alias el Mencho, líder del CJNG y por quien Estados Unidos ofrecía $15 millones, fue abatido por las fuerzas de seguridad mexicanas en febrero pasado.
Era uno de los narcotraficantes más buscados. En otro hecho violento en Trujillo, 19 trabajadores fueron asesinados en una finca de palma africana. Ayer fueron velados y sepultados en sus comunidades. En lo que va del año, en Honduras se han cometido 11 masacres en diferentes puntos del país.






