El poder de convencimiento y el carisma de la empresaria Lourdes Zelaya, a través de las redes sociales, le ha permitido obtener casi el millón en ventas con productos de nostalgia salvadoreña en «la tiendita de Luly». La connacional proyecta inaugurar un establecimiento en diciembre en la ciudad Laurel, en Maryland, donde también reside. 

Con su eslogan «desde Pasaquina» – para recordar con orgullo sus años de infancia en Pasaquina, La Unión – la tiktokera se prepara todos los días desde un cuarto de su apartamento, que utiliza como bodega, para encender el aro de luz y promover todos los comestibles exportados desde El Salvador: pan de dulce, chocolate, chicharrón, jalea de miel, churritos, jarabes, horchata de morro, cebadas, salsas, quesos, café y condimentos. 

La salvadoreña transmite desde un cuarto de su departamento todos los días.

En sus transmisiones expone los productos hechos de manos de salvadoreños a 766,500 seguidores en su cuenta de TikTok «La Tiendita de Lulysv». El material es replicado en su página de Facebook La Tiendita de Luly y en Instagram la_tienditadeluly. 

En su página web latienditadeluly.com hay 148 productos disponibles. Además, la comunidad puede hacer pedidos especiales como las cajitas sorpresas que están llenas de golosinas, bebidas, galletas y juguetes como jacks con sus pelotas. En su contenido sube recetas que aprendió de la cocina salvadoreña, donaciones que realiza a otros salvadoreños, recaudaciones de fondos e historias de su vida personal, algo que ha llamado la atención de muchos de sus seguidores.

Comestibles. Salsas, chocolate, jarabes y otros productos almacenados en la bodega. Al llegar a los 500,000 seguidores en TikTok festejó con su comunidad a la que denomina «pisecos».

Su éxito en redes sociales ha sido tanto que envía pedidos a California, Texas, Utah, Washington, Hawái, Alaska, en Estados Unidos; París, Francia; y a Puerto Rico. Los trámites para enviar pedidos a Canadá y Europa están en proceso.

Zelaya aseguró que cada semana recibe 2,300 órdenes desde El Salvador hacia Estados Unidos de todo lo que sus clientes le solicitan. «Nos buscan bastante, en lo que va del año casi llegamos al millón en ventas, bendito Dios. Es algo novedoso, porque nadie puede creer que desde la sala de un apartamento [cuando comenzó] y con el poder de las redes sociales, se puede llegar a vender tanto», reconoció la empresaria. 

Con este proyecto ha empleado a ocho personas en Estados Unidos, entre ellos ciudadanos nacidos en este país norteamericano, hondureños y salvadoreños. Además, se apoya de su familia en El Salvador con un call center, en el que están involucrados siete empleados. 

Motivada tras obtener un local en Maryland, Zelaya ya está moviendo algunos de sus artículos al nuevo establecimiento mientras empiezan a remodelar las instalaciones.

HOPE

La salvadoreña también hace obras de ayuda social en El Salvador a través del proyecto HOPE. Cada 7 del mes provee canastas básicas a 114 personas de la tercera edad de la zona oriental del país.

Sus inicios 

«Después de estar viviendo en la calle, ahora tenemos una empresa. La tiendita nació en la sala de mi apartamento en enero de 2021», recordó la visionaria. Zelaya se estrenó con este negocio virtual después de registrar su compañía Fuentes Zelaya Enterprises, LLC en Maryland, para cumplir con todas las reglas del juego empresarial del estado. 

La idea surgió a finales de 2020, en medio de la pandemia por la COVID-19 y tras vivir una racha de calamidades en 2018. Su esposo José Ángel Fuentes fue despedido de una empresa de construcción, después de que se lesionó un pie, y Zelaya entró en depresión. Sin una fuente económica fueron expulsados del apartamento. 

Su presupuesto era de $200 y su única alternativa fue dormir en la sala de la vivienda de algún amigo, una situación que se extendió por un mes. En enero de 2019, su compañero de vida logró conseguir un empleo de trámites para licencia a inmigrantes y, aunque ya estaban mejor, no contaban con más fondos. 

En 2020, con los estímulos que recibieron de parte del Gobierno en la pandemia, decidieron emprender. 

Con $3,000 ahorrados, Zelaya comenzó con la venta de zapatos, vasos y camisetas personalizadas, pero fue un video de zapatos para niños con los que acumularon 50 mil seguidores. Desde entonces redefinieron el concepto y se decidieron por productos nostálgicos. 

Su familia forma parte de la tiendita desde El Salvador.