Tres hospitales de Líbano, uno de ellos en los suburbios del sur de Beirut, anunciaron el viernes la suspensión de sus actividades debido a los bombardeos israelíes en el país, según comunicados difundidos por la agencia nacional de noticias (ANI).
El hospital de Santa Teresa, junto a los suburbios del sur de la capital, anunció que interrumpe sus servicios debido a los ataques israelíes en las inmediaciones, al igual que otros dos hospitales del sur de Líbano, indicó la agencia.
«Tenemos miedo que Líbano sea una nueva Gaza», afirmó el ministro libanés de Información, Ziad Makary, en la 19ª cumbre de la francofonía celebrada en Francia, en un momento en que su país sigue bajo los bombardeos israelíes.
«Pensamos que aún hay una pequeña esperanza del lado diplomático porque Líbano es bombardeado cada día. Beirut es bombardeado cada día, cada noche, durante 24 horas. Becá, el monte Líbano, el sur», declaró el ministro en el primer día de la cumbre celebrada en Villers-Cotterêts, pequeño pueblo situado a 60 kilómetros al norte de París.
Makary afirmó que su país cuenta con Francia y con «la iniciativa franco-estadounidense preparada en Nueva York», y apoyada por «la Unión Europea, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Japón, Australia, Canadá, Suiza, Reino Unido». El ministro libanés de Relaciones Exteriores, Abdallah Bou Habib, reveló esta semana que Israel y Hezbolá habían aceptado la propuesta de Francia y Estados Unidos para un alto el fuego de 21 días.






