El triunfo del astronauta Frank Rubio es en gran parte fruto del trabajo y sacrificio de años que la madre salvadoreña Myrna Argueta realizó desde El Salvador hasta Estados Unidos para que Rubio, quien desde pequeño fue 100 % dedicado a sus estudios y aspiraba a ser científico, cumpliera todos sus sueños. Argueta ahora está segura de que todo valió la pena y que su hijo es testimonio de vida para que las nuevas generaciones aspiren a grandes metas.
La orgullosa y feliz madre recordó que junto a la abuelita de Rubio, Lidia Márquez, se esmeraron por la enseñanza y educación de aquel niño que tanto amaban. Desde sus primeros años como estudiante, Rubio mostró interés por la ciencia y el descubrimiento de nuevas cosas, pero siendo un niño no mencionaba su interés por ser astronauta, comentó su madre.

«Le doy gracias a Dios porque nos ha permitido llegar hasta aquí, fue un sacrificio para que mi hijo estudiara en una escuela privada en Estados Unidos y guiarlo en la vida. Él siempre fue diligente, siguió sus pasos, siempre estuvo enfocado en lo que quería y ahí está. Me siento muy contenta», dijo Argueta a «Diario El Salvador».
Y aunque se le presentó la opción de viajar para despedir a Rubio en Rusia, Argueta prefirió compartir esa experiencia desde El Salvador con estudiantes del oriente para ver en línea el momento exacto del despegue de su hijo este 21 de septiembre desde la Estación Espacial Internacional a bordo de la nave Soyuz MS-22 que tripulará junto a los cosmonautas rusos Sergey Prokopyev y Dmitri Petelin.

«Le dije a mi hijo que me quería quedar con los niños salvadoreños y ver el despegue desde acá para que ellos aprendan y sepan que se pueden lograr muchas cosas sin necesidad de ser rico, es cuestión de oportunidades, así como él lo está haciendo», comentó la madre del salvadoreño-estadounidense.
Argueta continúa organizando la excursión de estudiantes de escuelas de oriente para trasladarlos hasta San Salvador y vivir en comunidad la histórica escena del primer astronauta hispano del programa Artemisa que viajará a la Luna, un proyecto de la NASA que se creó precisamente para llegar a este satélite y que tiene como objetivo instalar una base permanente, además, de dar no un paso, sino un salto hasta Marte.
Desde 1969, ningún otro humano ha pisado la Luna, pero 53 años después, un nuevo grupo de astronautas se dirige a iniciar un nuevo camino. Será una despedida de la Tierra en un nuevo viaje exploratorio que se extenderá por más de seis meses.
Después de dos años de preparación para su primera misión espacial, Rubio, junto a sus a los rusos, cuentan los días para emprender su viaje que será lanzado desde Kazajistán y alcanzar grandes logros para la humanidad.





