Ucrania se comprometería a celebrar elecciones presidenciales «lo antes posible» una vez se firme un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa, según la versión más reciente de la propuesta presentada por Estados Unidos y negociada con Kiev. Así lo informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
De acuerdo con el mandatario, el documento impulsado por Washington contempla que el proceso electoral se lleve a cabo después del cese formal de las hostilidades, considerando las condiciones de seguridad y estabilidad necesarias para garantizar unos comicios libres y transparentes. Zelenski recordó que, debido a la ley marcial vigente desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la Constitución ucraniana impide la realización de elecciones mientras el país se encuentre en estado de guerra.
«El objetivo principal sigue siendo poner fin a la guerra y asegurar una paz justa y duradera. Solo entonces podremos volver plenamente a los procesos democráticos», afirmó el presidente ucraniano, quien subrayó que cualquier decisión relacionada con las elecciones deberá respetar la legalidad y la soberanía nacional.
La propuesta estadounidense busca sentar las bases para un acuerdo que detenga el conflicto armado, considerado uno de los más graves en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, y que ha dejado miles de muertos, millones de desplazados y una profunda crisis humanitaria y económica. En ese contexto, la celebración de elecciones es vista como un paso clave para la normalización institucional y política de Ucrania en la etapa de posguerra.
Zelenski también enfatizó que el Gobierno ucraniano no aceptará condiciones que debiliten la democracia ni comprometan la independencia del país. «Cualquier negociación debe incluir garantías de seguridad para Ucrania y el respeto a nuestra integridad territorial», sostuvo.
La eventual convocatoria electoral ha sido un tema recurrente en el debate internacional, especialmente ante los cuestionamientos de Rusia sobre la legitimidad del actual liderazgo ucraniano. Kiev ha respondido que la suspensión de elecciones es una medida legal y excepcional derivada del estado de guerra, y no una renuncia a los principios democráticos.
Mientras continúan las gestiones diplomáticas, la comunidad internacional observa con atención los avances de la propuesta impulsada por Estados Unidos, que podría abrir un nuevo escenario para el fin del conflicto y el retorno gradual de Ucrania a la normalidad política e institucional.






