En los últimos días en Uruguay se ha reportado una ola de homicidios, pues desde el 23 hasta el 26 de diciembre hubo ocho asesinatos en diferentes hechos ocurridos en Montevideo. Asimismo, el sábado se sumaron dos hechos de violencia más, con el asesinato de una persona en Barros Blancos y otro caso en Paysandú, para totalizar 10 muertes en cinco días.
De acuerdo con las autoridades uruguayas, el país ha visto un aumento preocupante en las tasas de homicidio, promediando más de 10 cada 100,000 habitantes entre 2022-2024, casi el doble del promedio mundial, con picos históricos en los últimos años, concentrados en Montevideo y Canelones, y vinculados a disputas, robos y drogas.
Según los datos del Observatorio Nacional de Violencia y Criminalidad, en 2022 los asesinatos fueron 383, en 2023 se registraron 381 homicidios, mientras que en 2024 fueron 379. En tanto, se estima que en el cierre de 2025 las muertes violentas en el país igualen la línea de los 380 casos.
«Somos conscientes de que son fechas muy difíciles, complejas, donde se juntan diferentes factores criminógenos que hacen que los homicidios aumenten en Navidad y Año Nuevo», dijo el ministro del Interior, Carlos Negro.
Añadió que ha sido un intenso año respecto a la seguridad ciudadana «en deterioro desde hace muchísimos años, décadas quizás».
Asegura que la mayoría de las personas fueron ultimadas con arma de fuego y el «modus operandi» se repite: «Clásica moto, pistola, conductor que mata a balazos a otra persona». El sicariato es muy difícil de probar en la Justicia, dice Negro con conocimiento de causa por su pasado como fiscal de homicidios. «Hay pocas condenas por sicariato», reconoce.
Ni la Fiscalía ni el Poder Judicial cuentan con datos de cuántas condenas hubo con el agravante de haberse cometido mediante sicariato. Sin embargo, «El País» consultó a diferentes equipos fiscales, quienes coincidieron en que los casos en los que llegaron a demostrar que existió sicariato son mínimos. Una de las fiscalías de homicidios obtuvo dos condenas por sicariato en su historia. Las otras sedes manejan cifras similares.
Según la última encuesta de Equipos Consultores, la inseguridad crece como la principal preocupación de los uruguayos y la mitad la califica como el mayor problema del país.






