Lidia Abigaíl Ayala de Cuéllar tiene 35 años, es licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en idioma inglés y profesora de Educación Física, residente en Zacatecoluca, La Paz Este, una docente y destacada árbitra que ha puesto en alto a la ciudad viroleña al desempeñarse en ambas ramas.
Narró que su hermana mayor, Emperatriz Ivonne, que también se dedicó al arbitraje, fue quien la impulsó a formarse en esta especialidad y a los 13 años ingresó al curso, iniciando en ese momento lo que nunca imaginó y que aseguró le abriría puertas para el futuro.
«De hecho, yo no quería ir porque veía todo difícil, cómo insultaban a los árbitros, y ella me dijo: andá y si te parece seguís y si no, no. Me quedé, solo fui a escuchar y me terminé graduando a los 14 años en el arbitraje», añadió.

Actualmente es docente de inglés y educación física en el Complejo Educativo Profesor Carlos Lobato, de Zacatecoluca. Incluso, contó que su formación académica fue gracias al arbitraje.
«Hace unos cinco años ejerzo la docencia, y desde ese tiempo he sentido un poco agitada la vida, pero increíble porque el arbitraje me ha abierto puertas para poder graduarme. Yo iba a dirigir y lo que ganaba ahorraba y de ahí me fui pagando mi carrera académica», añadió.
Su vida entre la labor en las aulas y la cancha es un reto, pero asegura que las desarrolla con alegría y dedicación porque disfruta ambas etapas.

«Difícil por los permisos, pero gracias a la tecnología cuando salgo del país siempre trabajo con mis estudiantes, siempre estoy en comunicación con ellos, les envío tareas, clases, y si salgo lo hago con permisos, siempre trabajo con ellos; un poco pesado, pero es lo que me gusta», señaló.
Abigaíl es árbitra clase oficial, nacional y porta el gafete FIFA desde 2016, un proceso que, reitera, ha sido arduo porque a la par de los estudios, entrenos y compromisos también estaba su familia.
«Veo mis logros y todo el sacrificio que hice porque inicié mis estudios en la universidad después de que nació mi hijo, tenía que entrenar; ser madre y estudiar, hice muchos roles, pero ahorita digo que eso que pasé, que tuve que desvelarlo para llevarlo en la mañana a dejarlo donde mi mamá por los entrenos, valió la pena», compartió.

Recordó que cuando inició en el arbitraje había pocas mujeres en esta área, estaba su mayor referencia que es su hermana y otra árbitra internacional de Zacatecoluca.
«Conforme ha pasado el tiempo las mujeres hemos ido abriendo estos espacios para que más entren. Ahora, de hecho, se ha visto mujeres arbitrando partidos mayores», resaltó.
Su trayectoria la ha llevado a la primera división y a dirigir 15 juegos, para lo cual tuvo que aprobar las pruebas físicas de hombre. Por el momento se desempeña en la liga de ascenso porque dice que todavía no se ha sometido a la referida prueba, pero que tiene como meta hacerla para integrar nuevamente el panel de esa división.

Su hijo, de 12 años, ya se graduó de árbitro, uno de los más jóvenes en terminar el curso, quien parece seguir sus pasos, aunque contó que le ha dicho que por el momento quiere jugar fútbol.
Abigaíl afirmó que la motivan sus alumnos y ella los proyecta, logrando que las selecciones del complejo educativo en el que trabaja logren ser campeones departamentales, tanto en la categoría 13 y 14 como en la 15 y 16, en masculino y femenino.
«Con base en mis conocimientos en el arbitraje puedo orientarlos», comentó la réferi.
Prevé dedicarse al menos cinco años más al arbitraje para quedarse ejerciendo la docencia, y en lo posible a asesorar e instruir como árbitra.






