L a laguna de Apastepeque, en San Vicente, es un sitio turístico muy visitado en esta zona del país, y en sus riberas se encuentra un establecimiento muy popular por su amplia oferta gastronómica: el restaurante Acapulco.

Este negocio familiar, fundado por María Erlinda Alfaro de Baires y su esposo Sebastián Baires, en 2007, ha crecido con el tiempo y se ha convertido en el lugar favorito de muchos turistas, quienes encuentran no solo deliciosos platillos, sino una estadía con aventuras, comentó la pareja.

Erlinda dice que no olvidan cómo iniciaron, y que cada día junto con sus dos hijas, su yerno y tres empleados buscan mejorar el servicio de calidad en el restaurante.

«Hacíamos tortillas y pastelitos, entonces venía la gente a comprar pescado a los pescadores y me buscaban para que yo se los preparara o les hiciera sopa. Fue así como empezamos en un pequeño corredor hasta llegar a lo que tenemos hoy, que ha sido posible invirtiendo la ganancia», expresó.

Actualmente hay un amplio menú con platillos a base de mariscos y principalmente de la tilapia que es cultivada en Acapulco y en algunos puntos de la laguna, donde los turistas incluso pueden pescarla.

«Aquí tienen su Acapulco, no hay que salir del país», dijo bromeando Erlinda, haciendo referencia al icónico destino turístico de México y la alternativa de su restaurante.

A la par del restaurante hay una pequeña playa donde se pueden bañar los visitantes, disfrutar de paseos en lancha y en moto acuática por toda la laguna.

«No es por darme el taco, pero muchos de los turistas que me visitan me dicen: “Voy a otro restaurante solo cuando me invitan, pero yo siempre vengo a Acapulco”. En realidad, dicen que prefieren mi platillo de pescado achicharronado [cortado en trozos y frito], que es único, así como otras especialidades», comentó la emprendedora.

Recientemente han abierto un local anexo que es elevado, a diferencia de la demás infraestructura, ya que el año pasado el crecimiento del caudal de la laguna inundó parte del restaurante. Inicialmente se renta para eventos como bodas, cumpleaños, bautizos, entre otros, ya que también tiene una vista privilegiada.

Los platillos de mariscos, carnes o comida rápida van desde los $6, por lo que tener precios accesibles también le abre espacio entre clientes, esto sin perder la calidad en cada plato, indica Erlinda, quien añadió que este fin de semana largo con motivo del Día del Trabajo y del Día de la Madre tendrán sorpresas para los asistentes.

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