En el distrito de Chalchuapa, de Santa Ana Oeste, feligreses católicos, con mucho fervor, vivieron la tradicional lavada de ropa de Jesús en el balneario El Trapiche, un sitio de asentamiento maya que aún se preserva en la ciudad precolombina.
Con mucha devoción desarrollaron una procesión en la que llevaron túnicas en bateas de madera al balneario para ser lavadas, en representación de la purificación de pecados.
El Trapiche es un destino turístico ubicado a más de 1,000 metros de la parroquia Santiago Apóstol, en el que abundan nacimientos de agua, y este lunes los católicos aprovecharon para llevar sus recipientes y regresar con agua bendecida para sus hogares, como parte de una creencia espiritual de purificación.

En esta tradición de más de 100 años, la ropa de Jesús, al llegar al balneario, es entregada por cada uno de los hombres a 12 mujeres, en alusión a los 12 apóstoles que tenían la misión de predicar la vida, muerte y resurrección.
Las mujeres lavaron cada vestimenta sobre las rocas de gran tamaño y luego las sumergieron en el caudal de agua natural que posee este balneario para luego trasladarlas a los tendederos del mismo recinto. En total son 40 vestimentas.
Al finalizar el día, con estas prendas parten hacia la parroquia Santiago Apóstol, en una manifestación religiosa conocida como la procesión de las ánimas, donde hay un reencuentro con Jesús con la ropa ya lavada y seca.

Este año, por una disposición de la alcaldía de Santa Ana Oeste, no cobraron la entrada al recinto turístico para incentivar a que más personas lleguen al lugar a ser parte de la tradición religiosa.
«Chalchuapa es bonita por sus tradiciones, su gente, sus lugares turísticos. Ahora da gusto venir, ya no hay gente que ande delinquiendo en pandillas, ya está sano», expresó Ludovina Henríquez, una chalchuapaneca que disfrutó de la actividad.






