Productora, dirigente cafetalera, barista, dueña de su propia cafetería y, sobre todo, una amante del buen café, a Claudia Zamora la sangre con olor a café santaneco le corre por las venas y, siguiendo los pasos de su familia que por varias generaciones se dedicó a la caficultura, ahora ha emprendido la tarea de potenciar la producción en la Ciudad Morena.

Esta santaneca, de plática amena, habla del café con propiedad y autoridad, ya que proviene de una familia con tradición en la producción del aromático. Así, tras años fuera del rubro, con su esposo, John David Smelser Jr. (estadounidense), a quien convenció de residir en el país, adquirieron la finca San Angelo en las faldas del volcán Ilamatepec, en Santa Ana, para continuar la labor de varias generaciones de su familia.

«Ahora con mi esposo vimos la oportunidad de poner en alto el nombre del país a través del café, un producto que ha sido reconocido en Santa Ana y que ha puesto al país internacionalmente como buenos productores de un café de calidad. Empezamos desde cero a aprender sobre el café, algo tan tradicional para los santanecos y los salvadoreños», dice la cafetalera.
CERTIFICADA
En paralelo al proceso de encontrar una finca con características específicas, entre ellas con café de la cordillera Ilamatepec-Apaneca, Zamora también se certificó como catadora, tostadora y barista internacional, conocimientos que implementa en su propia cafetería, Laughing Stock Coffee.

El negocio está ubicado en la colonia El Palmar y ofrece más de 20 variedades de bebidas derivadas del café que produce en su finca.
«El área de producción del café es algo que enamora, lo que más me enamora es venir a la finca y ver esa parte cultural, porque es parte de nuestra cultura e identidad como santanecos; ver la recolección del café, ver a familias completas recolectando el café, y luego procesarlo y llevarlo hasta la taza que se degusta es lo máximo», agrega.

La caficultora señala que en su finca producen café de distintas variedades, todas gourmets, que se pueden degustar en su cafetería donde ofrece más de 20 bebidas diferentes a base de expreso, con más de 10 métodos de extracción.

Además de involucrarse en la producción, el procesamiento y la venta de café, Zamora colabora en la organización de la industria cafetalera del país como secretaria departamental en Santa Ana de la Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal), desde donde busca impulsar y promover el café santaneco, uno de los productos insignia que activó el desarrollo social y económico de la Ciudad Morena el siglo pasado.
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