San Vicente tiene entre su gastronomía un plato típico muy conocido, especialmente en la ciudad. Se trata del peculiar arroz negrito, una preparación similar al casamiento (mezcla de arroz y frijol).
Su venta no está en restaurantes o comedores, se encuentra en varios puntos populares en los barrios vicentinos y uno que otro en los mercados municipales, algunos por la mañana y tarde, ya que muchos lo compran para cenar o desayunar con sus agregados que lo complementan.
«Somos reconocidos como “el arroz negrito de la entrada de San Vicente, o salida hacia Zacatecoluca”. Tenemos 40 años de hacerlo, pues lo comenzó mi abuela. En mi caso, llevo más de 15 años aquí, y es el toque de la receta de la abuela lo que hace que nos prefieran, ella nos enseñó la elaboración exacta, mantener su esencia es lo diferente», expresó Kenia Judit Villalta Enríquez, del negocio Arroz Típico.
Luego de la pandemia por la CO VID-19 las ventas bajaron, aunque los puestos aumentaron, menciona la emprendedora. Dijo que actualmente cocinan 16 libras de arroz por la mañana y a veces más de 14 por la tarde, mientras que los trabajos de la preparación comienzan a las 3 de la madrugada para llevar todo recién hecho, por lo que al terminar la venta de la mañana comienzan con la siguiente.
En unos puestos como el de Arroz Típico lo venden en bolsas semejando una charamusca; en otros como el del parque Antonio José Cañas lo tienen en panes rellenos, no de pollo, sino de arroz, y en platillos tipo minutas en el puesto de doña Ana Alicia Ángel en el mercado.

A todos les agregan curtido, salpicón (picadillo de carne de res con cebolla y rábano) y frijoles blancos, o según el gusto de cada cliente. El precio depende de lo que lleve el arroz negrito y la cantidad. Las charamuscas cuestan $0.35, la minuta cuesta $0.75 o $1, mientras que los panes pueden costar de $1 a $1.50, según lo que quiera añadir.
«El arroz negrito es un plato que disfruto desde que era niño y hasta mis 65 años siempre vengo a comprarlo si se pue de con frijoles blancos, es una tradición y todo vicentino ama el arroz negrito. Recuerdo que muchas personas de eso han vivido, han sostenido a su familia», expresó Pedro Alonso Barraza.
San Vicente, en su cabecera departamental, es reconocido por su icónica torre, por ser la capital de la cumbia, su feria de los santos y el camote; pero el arroz negrito también es iden tidad que se niega a desaparecer y es merecido que se le dé el mérito que tiene, dijeron otros vicentinos.
«Tenemos muchas tradiciones, pero en gastronomía hay algo que no tienen en todo el país y no todos lo conocen, al me nos no como se prepara aquí, y es el arroz negrito, que se puede comer como decimos en charamusca, combinado ya sea con curtido, con picadillo o frijoles blancos, y con cada uno tiene un sabor distinto», manifestó César Rodríguez.






