Este 15 de marzo, se celebrará el Centroamérica Big Day, un evento especial de avistamiento de aves que busca destacar la rica biodiversidad de la región, promoviendo la conservación y el aviturismo. La actividad, que reunirá a observadores de aves de toda Centroamérica y República Dominicana, tiene como objetivo capturar la diversidad avícola de la región, en un momento clave, cuando las aves migratorias aún se encuentran en la región antes de continuar su viaje hacia el norte.
El Centroamérica Big Day se celebra como parte de un esfuerzo colaborativo y es considerado un día especial para conectar con la naturaleza. Este evento permite a los participantes observar, identificar y registrar aves en su hábitat natural, sin interferir en su comportamiento. En El Salvador, el evento cuenta con el apoyo de la Corporación Salvadoreña de Turismo (CORSATUR) y el Ministerio de Turismo, quienes han creado un circuito de avistamiento con 13 rutas activas en diversas zonas del país, como el Parque Nacional Montecristo, Cerro Verde y El Imposible, entre otras.
Julio Acosta, guía nacional de Observación de Aves de El Salvador Bird, destaca que este evento se desarrolla de manera simultánea en países como Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. «Este sábado será una fiesta de las aves, un espacio para que toda la región celebre la belleza y diversidad de nuestra avifauna», afirma Acosta.
La jornada se realiza en un contexto de creciente interés por la sostenibilidad, de acuerdo a Boris Iraheta, secretario general de la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA), quien subraya que «lo que estamos promoviendo tiene un componente de sostenibilidad que permite disfrutar del aviturismo de manera responsable y consciente». Además, Iraheta resalta la importancia de involucrar a las nuevas generaciones en la ciencia ciudadana, asegurando que «la idea es que los niños que asistan hoy continúen siendo parte de esta iniciativa en el futuro, contribuyendo a la educación ambiental».
El Centroamérica Big Day es más que una simple jornada de observación; es una oportunidad para formar ciudadanos conscientes y comprometidos con la naturaleza. Los organizadores esperan que el evento de este año sea solo el inicio de una tradición que siga creciendo en los próximos años, involucrando a más familias y fomentando el respeto por el medio ambiente y la biodiversidad de la región.






