Te has puesto analizar alguna vez si las personas que has tenido como pareja tienen ciertos rasgos particulares en común, o has visto que alguno de tus familiares o amigos tienden a buscar pareja con patrones específicos, por ejemplo, alguien que sea «protector» y siempre vele «por el bien del otro».
En términos generales este prototipo de individuo no tiene nada de negativo, pero qué pasa cuando la protección es de manera exagerada a tal grado que ponga GPS en tu vehículo con la única finalidad de saber dónde estás.
En algunas ocasiones, y de manera inconsciente, hay personas que tienden a replicar modelos que han vivido en casa, junto a su familia, ya que en el hogar es dónde se aprende la interacción, la comunicación y la conducta hacia los demás.
Esos modelos influyen en el comportamiento, la manera de relacionarse y el manejo del conflicto del individuo con la sociedad al llegar a la adultez, por lo que esto incide directamente, de forma positiva o negativa, al momento de establecer una relación, sobre todo si se apuesta a un vínculo de largo plazo.
«La familia se convierte en el núcleo principal de entendimiento de cómo funciona una relación, qué es el amor y cuáles son esas actitudes o emociones que se asocian a una relación. Afuera del hogar, cuando se empiezan los primeros acercamientos de vinculación en algún punto, se pueden ejecutar los mismos comportamientos aprendidos por medio del modelamiento y la observación en casa, esto puede influir a que en algún punto en la toma de decisiones de seleccionar perfiles masculinos muy parecidos al del papá o perfiles femeninos como el de la mamá», indica la psicóloga clínica Cindy Durán.
¿Cómo detectar si mi relación es como la de mis padres?
No necesariamente vas a repetir patrones que se vivieron en tu núcleo familiar. Por ejemplo, si tus padres vivieron un divorcio no significa que tú también te enfrentarás a uno; sin embargo, debes estar atento y observar algunas de las actitudes que puedan ser similares a los vividos cuando eras infante.
«Puede ser que se sobre valorice a la pareja, es decir, si se veía que la mamá siempre perdonaba al papá cuando había mucho abuso psicológico, mucha traición, mucha infidelidad, el hijo o hija puede llegar a normalizar esas conductas que no están bien. De igual manera, es desgastante interna y emocionalmente, porque la contraparte lucha por salvar esa relación ya que esta forma de convivir se ha convertido en el significado del amor, darlo todo por el todo. Además, se buscan excusas para validar ese mal comportamiento ante las demás personas», comparte la psicóloga.
Otra característica de alerta al buscar pareja se relaciona al imitar patrones similares a los que tuvieron los progenitores. Por ejemplo, un hijo puede comportarse de forma dominante, despectivo, poco solidario o por el contrario ser sumiso, dependiente y condescendiente. Para la psicóloga cada quien debe tener su propia personalidad fundamentada en valores de respeto propio y hacia el otro u otra.
«Hay algunas cualidades que son físicas, por ejemplo, se ve la barba como un elemento de masculinidad por eso se tiende a seleccionar hombres con barba, muy altos y musculosos; pero es allí donde se debe cuestionar qué significan esas características y por qué se vuelven tan esenciales al momento de elegir una pareja y si tiene que ver con la identidad familiar», explica Durán.
Para detectar si se siguen modelos basados en los padres, la experta sugiere auto analizarse y responder a preguntas como:
¿Qué se busca en una pareja?
¿Qué me atrae o por qué quiero a mi pareja?
¿Tienen mis ex parejas algo en común entre sí?
¿Tienen mis ex parejas algo en común con mis padres?
Durante el tiempo de relación, ¿cómo ha sido mi comportamiento con las exparejas?
Durante el tiempo de relación, ¿hay alguna característica que recuerde haber vivido con mis padres?
¿Cuál ha sido la causa principal de la ruptura? ¿Hay similitudes entre todas?
Si dentro de estas respuestas hay algunas que den indicio que se sigue un patrón no sano, la psicóloga recomienda buscar ayuda con una especialista que brinde orientación. De igual manera se puede buscar autoayuda a través de libros que informen o propicien la auto reflexión.
Algunos consejos para mantener una relación sana
Comunicación abierta: La comunicación es clave para todo en la vida y en pareja no es la excepción, es importante hablarle a la pareja y expresarle cuáles son las necesidades, deseos y preocupaciones, sin temor a que haya alguna represalia. Si es necesario acudir a terapia, es imprescindible el apoyo del o la compañera de vida.
Auto cuido: Si bien en una relación se debe validar las opiniones de la otra parte, también es necesario no depender exclusivamente de la pareja. Se deben buscar espacios y tiempo para cuidarse a sí mismo, desarrollar algún tipo de interés o hobbie y realizar actividades o acciones de manera independiente, es decir, sin depender de la pareja.
Trabajo en equipo: Una relación exitosa es donde la pareja colabora en conjunto para superar problemas, celebrar éxitos y apoyarse de manera incondicional. Además, de esta manera se busca en conjunto soluciones donde cada uno da su aporte y así se evita seguir patrones que se han desarrollado en la familia.

Elegir a alguien de manera inconsciente
Buscar a otra persona para que se convierta en la pareja no es algo casual. Siempre hay algunos elementos que se toman en cuenta al momento de decidir si seguir conociendo a esa persona o no. Lo debe tenerse siempre en cuenta es que se busca a alguien con quien compartir la vida, es decir, los buenos y malos momentos.
¿Buscar la media naranja? Esto sucede cuando se busca a alguien que complete aquello que falta, ya sea seguridad soledad, miedo o protección. No siempre funciona.
El tren lo está dejando: Se tiende a permitir que cualquier persona entre en la vida porque el tiempo está corriendo y se sigue sola o solo. Y esto no es bueno.
Baja autoestima: Hay creencias erróneas y destructivas sobre sí mismo, a tal punto que se piensa: “Me quedaré con esta persona porque no voy a encontrar a alguien más, o nadie más me va a querer o fijar en mí”.
Se busca familiaridad: Al momento de entablar una relación se puede buscar a alguien que te trate similar a cómo te trataban tus progenitores. Esto es un error.






