Hace 14 años, Jhoanna Martínez de Bonilla aprendió en el negocio que sus abuelos fundaron en 1956 en la ciudad de Chinameca, para así establecer su propia totopostería a la que llamó La Tradición en honor de Tomás Martínez y Francisca Pacheco de Martínez (ya fallecida), quienes por décadas han ofrecido las tradicionales tustacas y los totopostes que tienen ese toque especial representativo de Chinameca, en San Miguel Oeste.

Estos bocadillos tradicionales son pequeñas bolitas o tortillas de los ingredientes principales: maíz, manteca y sal.

En el caso de las tustacas, incluyen dulce de panela, luego se cocinan directamente en el horno entre las brasas; y lo que las hace especiales es que al morderlas son «porosas» y se deshacen en la boca, un sabor que enamora.

«Soy la tercera generación que ha continuado la producción de totopostes y tustacas, el platillo típico de Chinameca y un legado gastronómico que nos representa», comentó Jhoanna, quien junto con su esposo, Fidel, han creado una estrategia comercial en torno a un producto nostálgico.

La Tradición, como su nombre lo indica, conserva la receta tradicional, ese sabor único y nostálgico que al primer mordisco evoca recuerdos de la infancia y establece nuevas conexiones al compartirlo con las nuevas generaciones.

Además de las tustacas y los totopostes, vende rosquetes de maíz tostado con dulce de panela, rosquilla simple y salada, quesadillas de arroz y quesadillas dobladas con dulce de panela y pimienta gorda. Para su familia, el negocio es «una bendición de Dios» por sus logros.

«Yo no me imaginé que creceríamos tanto, que tuviéramos tantos clientes; pero realmente llegamos a muchos mercados, como al de Estados Unidos con los hermanos lejanos, pues a través de ellos llegamos a sus familiares y amigos que prueban un poquito de El Salvador», agregó.

El negocio comenzó con un área de producción en Chinameca, en la avenida Daniel Funes y, luego, gracias a la demanda, establecieron la segunda área de producción en Jucuapa, Usulután, en la avenida Alberto Masferrer.

Las dos funcionan también como salas de venta. Además, cuentan con un quiosco en la carretera Panamericana, en el desvío hacia Nueva Guadalupe. «También distribuimos en varios lugares de la zona oriental, en San Miguel, en supermercados independientes en Usulután, y en San Salvador atendemos en el centro comercial San Luis», explicó Jhoanna.

La estrategia de Jhoanna y su esposo les ha permitido continuar el legado familiar, ya que ahora cuentan con una marca y su registro sanitario; además ofrecen nuevas fuentes de trabajo, puesto que hasta el momento cuentan con 11 colaboradores.

Lee tambiénEl Premio Nobel de la Paz y su ganador son «indisociables», dice el comité Nobel