Las rupturas de pareja, por decisión de una de las partes o el fallecimiento, son etapas del ser humano que pueden causar grandes dolores y un cúmulo de emociones totalmente válidas; pero que con el tiempo, se espera, te dirijan a sanar.

La pérdida de afectos por la separación, así como un duelo, no se ciñen a una fecha en particular, pero está claro que el Día de San Valentín no les pertenece.

Sin embargo, el 14 de febrero puede ser una fecha en la que se detonen emociones en cascada, explica Nicolás Guzmán, psicólogo clínico.

«Cuando hay una ruptura de pareja, por deceso o porque hubo un accidente, independientemente la razón siempre va a provocar un duelo. Duelo viene del griego y significa dolor, entonces la persona va a experimentar el sentimiento de pérdida. Allí aparece el llanto fácil, la desesperanza y por eso es necesario reconocer que hay que sanar, porque si el 14 de febrero me hace sentir mal, me recuerda eventos en los que fui feliz, es que hay un duelo no resuelto, que no ha logrado superar esa etapa», explica el especialista.

Comercialmente, San Valentín se convierte en un momento para celebrar con la persona querida, para intercambiar regalos con los amigos e incluir dinámicas en los círculos sociales en los que se exprese cariño.

Sin embargo, se vuelve un momento memorable sobre todo en la pareja, si así lo han pactado, sino es así, la fecha solo evoc una actitud social a tener con quien celebrar de manera romántica.

Guzmán explica que en caso de que la fecha sea un detonador de dolor por la pérdida o el duelo ante la ruptura de pareja es importante observar qué tipo de reacción provoca para reconocer si hay una sanidad de cara al evento o si es necesario, incluso, pedir ayuda profesional porque el duelo ha sido demasiado prolongado.

«Una ruptura siempre va a provocar duelo. Primero, porque los planes y los proyectos de vida con relación a mi pareja no fueron congruentes, por lo tanto, no coincidimos, y si además hubo caracteres incompatibles o si había celos y control, y una serie de eventos que fracturaron la relación, eso va a causar el dolor emocional, porque perdí la esperanza y mis sueños. Uno identifica ser feliz a futuro porque está armando los proyectos de vida y cuando se rompe la ilusión es cuando los planes no son congruentes con lo que pensaban con la persona amada. Ese fenómeno se llama desamor», agrega.

El proceso para sanar ese desamor son las etapas del duelo, que deben iniciar por aceptar que sucedió, es decir, que hay una ruptura, que los planes ya no serán con esa persona, pero que mientras la ruptura no sea por salud o irremediable físicamente, cada uno deberá seguir con su vida y tener nuevos sueños y anhelos con alguien más o individualmente.

Si este 14 de febrero enfrentas alguna etapa tras la ruptura, el especialista recomienda encontrar una manera sana de celebrarla.

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«Debo aprender que hay situaciones de cosas que no tengo control: pensamientos, decisiones, sentimientos y conductas de otras personas. Solo tengo control de los míos. La decisión que voy a tomar es pasar tranquilo, pasar en paz y se puede buscar la interacción con amigos, con la familia, con gente agradable. Bien traducido, el amor es amistad y puedo llenarme de amigos ese día», expone.

Guzmán también señala que las rupturas son parte del aprendizaje de la vida, son inevitables y lo mejor es enfocarse en las enseñanzas que nos dejan.

¿Cómo superar una ruptura? 

Si tu caso provoca que las celebraciones del amor y la amistad te causa apatía y te sientes amargado, es porque aún no has logrado sanar después de la ruptura sentimental. Para lograrlo, el psicólogo Nicolás Guzmán comparte lo siguiente:

Aceptar que se terminó. Por cualquier motivo, sea por una decisión mutua, individual o por salud, la relación que existía ha terminado.

Evaluar lo vivido. Con la conciencia de que es necesario avanzar en el proceso de sanación, es importante hacer un inventario de lo que me va a dejar la experiencia.

Cerrar puertas. Algo importante, es establecer contacto cero. Si yo rompí una relación que me causó dolor por infidelidad o abusos, hay que eliminar interacción con esa persona. Y en este caso, hay que recordar que el abusador querrá acercarse a mí.

Estar en calma. Como consejo especial, se recomienda no correr a tener una relación porque se viene el 14 de febrero. Lo mejor es estar en paz. «Otra persona no da felicidad, esa es una emoción que uno puede cultivar con el amor propio», dijo Guzmán.

¿CUÁNDO NECESITO AYUDA TERAPÉUTICA?

Cuando creo recuerdos, cuando no acepto que se terminó, cuando alguna canción o evento me provoca infelicidad y ansiedad y me genera deseos de llorar y no puedo parar de hacerlo; cuando siento minusvalía y culpa y no puedo dejar de sentirme infeliz. Pero también cuando muestro pérdida del apetito, ciclo interrumpido del sueño y pérdida de atención.

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