Entre formaciones rocosas y abundante naturaleza se encuentra el Área Natural Protegida Taquillo, en Jicalapa, un asombroso refugio natural ubicado en la zona costera de La Libertad. Este será abierto al público para que en estas vacaciones de Semana Santa descubra el hogar de una maravillosa biodiversidad, donde alberga fauna y flora como el jiote, la ceiba, el conacaste y las bromelias.

En la parte marina sobresalen arrecifes rocosos que albergan especies comerciales como ostras, moluscos y formas marinas que se encuentran amenazadas y en peligro de extinción, como el jute teñidor.

Taquillo es una de las cuatro áreas que se abrirán al público este año, informó el coordinador de Turismo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), Javier Chavarría.

El costo de la entrada es de $3 para nacionales y $6 para extranjeros. Estará abierta todos los días de 5 de la mañana a 1 de la tarde. Cuenta con una extensión de terreno de más de 200 hectáreas y se localiza a una hora de distancia de San Salvador y a pocos minutos desde Surf City. Una nueva opción para disfrutar de la naturaleza y los acantilados con familia y amigos.

 «La importancia de esta área es que está muy cerca de San Salvador, prácticamente es un espacio de bosque que está muy inmediato para todos los visitantes y pueden venir a realizar diferentes actividades como caminata y senderismo. Tenemos proyectos a futuro para habilitar el camping. Además, se pueden avistar aves y diferente fauna en determinadas épocas del año», detalló Chavarría.

Agregó que una de las características más importantes de la zona es que se puede encontrar el caracol conocido como jute teñidor. Esta especie contiene un tinte en su interior y se puede utilizar para teñir textiles o diferentes materiales que estén hechos de algodón.

«Esta área es prácticamente la única en todo el sector costero de La Libertad, y alberga una cantidad grande de fauna y flora, más que todo históricamente, como el teosinte, que es como un maíz pequeño, por decirlo así, una planta ancestral que también se observa aquí en el área. Es parte de la importancia que esta genera para los visitantes o las personas que están interesadas en realizar trabajos de investigación sobre este tipo de plantas», indicó el coordinador de turismo.

El teosinte es una mazorca pequeña que se considera el ancestro de todas las variedades de maíz. Esto lo convierte en un símbolo de riqueza biológica y cultural del país. Este tesoro na tural cuenta con sendero hacia la playa El Tacuazín, centro de visitantes, recorridos guiados a los acantilados y a las cuevas costeras al pie de los acantilados.

«El área está próxima a abrir sus puertas al público. Es necesario tomar en cuenta ciertas indicaciones, si desean visitar el área. Uno es traer suficiente hidratación, valorar las horas y la época del año en que desea visitar, por su proximidad a la costa está el factor sol, la humedad y la altura, pues siempre afectan desde el momento de comenzar la caminata, desde el centro de operaciones hasta el mirador, que es nuestro mayor atractivo», explicó Chavarría.

Desde el mirador, los visitantes podrán observar los acantilados a 70 metros de altura y el más grande en la zona está a 200 metros sobre el nivel del mar. Chavarría dijo que el recorrido es de un kilómetro y medio, aproximadamente 45 minutos de ida y de regreso.

Los guardarrecursos del lugar están capacitados para brindar información sobre la fauna y flora del lugar durante los recorridos.

«La fauna más representativa de la zona son serpientes, comúnmente conocidas como mazacuatas, los mapaches, los tacuacines, los venados de cola blanca y también existe la posibilidad de observar pezotes, una especie en peligro de extinción», detalló el coordinador.

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