En los primeros días de 2021, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) liberó especies que fueron rehabilitadas en la clínica veterinaria. Dos tucanes pico de navaja, un talapo, dos puercoespines, cuatro masacuatas y una sabanera verde juvenil fueron las especies liberadas en un área natural protegida.
Los animales llegaron durante la primera semana de enero al MARN gracias a los decomisos de la División de Medio Ambiente de la Policía Nacional Civil (PNC) y a ciudadanos particulares. En la clínica, los animales pasaron por un proceso de evaluación, observación y recuperación.

En este sitio, los médicos se encargan de prepararlos para su regreso a la naturaleza y de equilibrar su salud si es necesario. Los que requieren atención veterinaria se quedan durante días, semanas e incluso meses. Sin embargo, los que no presentan problemas de salud son liberados inmediatamente. «Una vida en cautiverio limita el comportamiento natural de un animal y pone en riesgo su bienestar mental y físico.

A menudo carecen de refugio adecuado, alimentos, espacio para deambular y control ambiental para satisfacer sus necesidades de supervivencia, como, por ejemplo, mantener su cuerpo a una temperatura adecuada», informó el MARN.
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La importancia de que los animales vivan en su hábitat también aplica para las aves, ya que el encierro provoca pérdida de músculos en las alas, estrés, depresión y debilidad. Al estar enjauladas, podrían generar trastornos en el comportamiento y volverse agresivas.

En el caso de los reptiles, necesitan luz solar y alimento variado que solo obtienen en la naturaleza. Según estadísticas de la gerencia de Vida Silvestre del MARN, en lo que va de 2021 han recibido 27 especímenes que necesitan atención en la clínica veterinaria, la cual cuenta con un equipo integrado por dos médicos veterinarios y un asistente, quienes reciben el apoyo voluntario de estudiantes de Veterinaria.

Según informó el ministerio, los animales ingresados en la clínica en 2013 fueron 588; se registraron 647 en 2014; 930 en 2015, y 1,847 en 2016. La cifra en 2017 fue de 1,421 animales ingresados; 1,106 en 2018; 911 en 2019, y en 2020 aumentó a 1,473.







